The Stonewall lleva casi dos años en funcionamiento y hasta el día de hoy no hemos abordado una de las cuestiones más importantes en la vida de todo hombre gay: Salir del armario / closet.

Uno de nuestros lectores de apenas 19 años de edad nos ha pedido ayuda pues no sabe cómo confesar a sus familiares y amigos que le gustan los chicos. ¿Qué mejor oportunidad para poder hablar sobre el tema que ayudando a alguien que lo necesita?

Está claro que es uno de los pasos más importantes en la vida. Salir del armario es derribar los escudos y corazas que nos hemos puesto con la creencia de que ocultos dentro de uno no se puede sufrir. Está claro que si nos construimos un búnker es porque nos sentimos a gusto dentro, y salir puede dar miedo, mucho.

Pero al dar el paso respiraremos un aire nuevo, el aire de la libertad, sin ataduras o demasiado peso encima. Si embargo, no es algo que se pueda elegir fácilmente. El hecho de salir del armario depende de muchas cuestiones: Familia, amigos, entorno, lugar de trabajo y, en definitiva, la sociedad y la vida.

Si es cierto que los tiempos están cambiando y poco a poco parece que la vida fuera del armario parece menos amenazante. Esto ya es importante para decidirse a dar el paso, pero lo que es seguro es que aún existe ese miedo latente. Un estudio realizado hace unos años explicaba cómo el 80% de las personas gays no se atrevía a salir del armario en su centro educativo. Sin duda es una cifra demoledora que explica cómo la educación necesita que cambiar. Hoy más que nunca, necesitamos una evolución real para que la orientación sexual de cualquier niño o niña no suponga un problema.

Lo cierto es que en el mundo la mayoría de agresiones de odio sigue siendo a personas homosexuales, por encima de los delitos contra la raza. Pero también hay más tolerancia, más respeto y más conciencia. Por eso y porque la unión hace la fuerza a favor de la libertad; si estás pensando en dar el paso, aquí van algunos consejos importantes.

Prepara el terreno para el momento

Escucha a tu entorno y tantea sus posibles respuestas. Intenta buscar señales que indiquen qué es lo que opinarán cuando lo hagas. Si percibes un entorno favorable, tendrás más facilidades a la hora de anunciar cuál es tu orientación sexual.

Cuenta tu historia. Cuenta lo que sientes. Cuenta a lo que aspiras y haz hincapié en que serás lo que eres con apoyo o sin apoyo de los demás. Aunque, evidentemente si te apoyan te harán las cosas más fáciles.

Escoge el momento y el lugar

No salgas del armario solo porque creas que debes hacerlo o por alguna clase de presión. Sal al mundo por ti mismo, solo si de verdad sientes la necesidad de hacerlo y sabes dentro de ti que por fin ha llegado el gran momento.

El escenario también es importante, ya que no es lo mismo hacerlo en un cumpleaños familiar donde no te sientes del todo seguro; que en una barbacoa con amigos o charlando con un amigo de toda la vida en un parque. El lugar influye al igual que el momento, si lo escoges bien, tienes mucho ganado. Ya no solo porque habrá más posibilidades de recibir una reacción positiva, sino también ese apoyo que te haga sentir que la decisión tomada, es efectivamente, la decisión correcta.

Busca apoyos

Es una de las cosas más importantes, puedes buscar otras personas gays o bisexuales que sepas seguro que te van a comprender y apoyar. Si por alguna razón no conoces a nadie o no hay ningún miembro de la comunidad LGTB cerca de ti, busca aliados en tus amigos. Seguro que tienes a más de una persona que te comprende y que sin duda te apoyará por encima de todo.

Ve paso a paso

A menos que tu plan sea dibujar en el cielo que eres gay, es un proceso largo, a veces dura mucho tiempo. Para la sociedad tú eres heterosexual, por lo que siempre que te presentes en cualquier entorno, puede que te veas obligado a salir del armario.

Lo bueno, es que es como todo, con práctica al final saldrá fluido y será tan fácil como decir cuál es tu comida favorita. Pero no te satures al tener que decírselo a mucha gente, ve con el ritmo que necesites.

Ni es muy pronto, ni es muy tarde

Salir del armario, como casi todo en la vida, no tiene una edad, ni mínima, ni máxima. Existen historias de niños con 12 años que se sienten bien para decir que son gays; y personas de 80 que creen que ya es hora de salir del armario.

No te preocupes por eso, porque no tiene importancia, simplemente depende de ti, de tu estado emocional y de cómo te sientas ahora mismo. 

Siempre ten en cuenta, que no vale la pena esconderse

Si alguien se esconde, es porque se siente débil y vulnerable, pero no vale la pena vivir escondido siempre. Eres mucho más fuerte e independiente de lo que puedas llegar a pensar. Por supuesto a veces es necesario crearnos una coraza, pero vivir en libertad sí que compensa, y mucho.

Tienes que tener en cuenta que las paredes del armario a veces abruman y frustran mucho más de lo que puedas soportar. Y por supuesto al principio sentirás vértigo y todo será distinto. Pero al final, vivir en libertad, tal y como quieres y sin el peso del secreto más grande de tu vida en los hombros; te hará sentir increíble.

Acéptate tú primero

Antes de buscar la aceptación de los demás, tienes que aceptarte tú mismo. Tienes que estar absolutamente a gusto con cómo eres y con lo que te gusta. De esta manera será mucho más fácil que los demás te comprendan.

A veces es complejo y puede que incluso tiendas a pensar que todo irá mal. Sin embargo, eso es una gran mentira. Incluso si tu familia resultase ser homófoba y no te acepta, habrás ganado. Puede que hayas perdido su compañía o la de algunas amistades. Puede que esto te duela. Sin embargo, lo que vendrá a partir de ahí será una libertad plena. Sin duda habrás ganado mucho más de lo que has perdido.

No sólo te habrás liberado de una carga innecesaria. También de personas tóxicas. Sin embargo, esto no suele ser lo habitual.

En muchos casos estas «premoniciones» no son más que ilusiones que no se corresponden con la realidad y que están motivadas por la inseguridad. Seguro que te llevas una sorpresa positiva de alguien de tu entorno que no esperabas. Recuerda que tú eres tú. No eres ni mejor ni peor, así que acéptate, porque no eres inferior a nadie. En el momento en el que entiendas y sientas esto dentro de ti, habrás conseguido mucho.

Hacerlo durante un enfado no es recomendable

Si estás en medio de una discusión o el ambiente está caldeado, no es recomendable hacerlo en ese momento. La primera razón es porque es posible que la otra u otras personas no se lo tomen como deberían por las emociones del momento. 

Y dos, porque tú te llevaras una percepción errónea de las reacciones. Quizá en otro momento sí que exista una respuesta positiva, pero al estar enzarzados todo se distorsiona y no se da importancia a lo que se debería.

Sé directo y claro

Es esencial que no dudes demasiado, piensa en ello como cualquier otro gusto que tengas. De hecho no debería tener más importancia que el resto de tus gustos, así que cuanto más claro y preciso sea el mensaje, mejor. Debes mostrar esa seguridad de saber que esa es tu vida, es como decir tu nombre. Te llamas X y eres gay, punto.

Habrá preguntas, es lo normal

Seguramente mucha gente tenga preguntas, sobre todo si lo has mantenido en secreto durante mucho tiempo. Es lógico que haya preguntas cuando de repente cambia el guion de una persona. Explica todas las dudas ¿Cuándo lo supiste? ¿Por qué no lo has dicho antes? ¿Tienes novio?

Son preguntas lógicas, aunque seguro que habrá algunas menos racionales. Pero no te frustres, son cuestiones que los demás suelen hacer para poder adaptarse a la novedad. Habrá un proceso de asimilación y cuanto más fácil resulte para ambos la adaptación a la nueva situación, mejor.