El entorno laboral es uno de los más discriminatorios y homófobos. Resulta curioso echar un vistazo a las estadísticas que proporcionan diferentes medios especializados y asociaciones LGTB para descubrir que dentro del trabajo somos realmente discriminatorios.

Quizá el hecho de que se trate de entornos «serios» hace que se adopten pensamientos clásicos por lo que acaban apareciendo estereotipos y visiones claramente discriminatorias, machistas, xenófobas y homófobas. Seguro que lo has oído más de una vez: Son normales los casos en los que se declina una contratación o incluso un ascenso sólo por motivos de orientación sexual.

Por supuesto, los casos de despido por homofobia y transfobia están a la orden del día y la aparición de mobbing o bullying/ acoso laboral están al alza. La comunidad LGTB es claramente el blanco fácil del sistema laboral y trabajar en este ámbito es algo prioritario.

Crea una empresa diversa y tolerante

Si formas parte de una empresa y te gustaría cambiar las cosas para tender tu apoyo al colectivo estás en el lugar adecuado. A continuación compartimos contigo diez consejos para hacer de tu empresa una empresa diversa, pro LGTB y adaptada a los tiempos que corren.

Para ayudar a tus trabajadores LGTB primero debes saber qué significa realmente ‘LGTB’

Detrás de las siglas LGTB, LGBT, LGBTQAI+ existe una historia. Un origen histórico y social que se remonta a los Estados Unidos a finales de los años sesenta. En The Stonewall Inn un grupo de gays decidió decir «no» a la violencia homófoba institucionalizada y perpetrada por los propios organismos de seguridad del estado. Una noche de verano del año 1969 un grupo de personas LGTB se encontraba dentro del local cuando la policía hizo una de sus redadas abusivas en los locales de ambiente.

Aquella noche por primera vez el colectivo se unió contra las fuerzas de policía empleando la violencia (pues no quedaba otra alternativa). Al día siguiente se celebró lo que podría considerarse la primera celebración del Orgullo Gay en la historia. Ese día fue tan importante porque la primera marcha por las calles fue llevada a cabo por un grupo muy reducido de personas LGTB que iban temblando de terror al tiempo que izaban banderas que pedían amor, respeto y tolerancia. Evidentemente, temblaban porque sabían que de un momento a otro cualquier persona les iba a disparar o a asesinar pues en aquellos momentos la homosexualidad era un delito. Por si fuera poco las terapias de conversión (que en realidad eran torturas) eran legales.

De alguna manera, aquella primera marcha llevada a cabo por un grupo de personas realmente valiente sirvió para izar una bandera en búsqueda del amparo social y la visibilidad que el colectivo necesitaba. Hoy en día, las personas que pertenecen al colectivo LGTB siguen necesitando amor, respeto y protección pues la discriminación continúa siendo el pan de cada día y el entorno laboral es uno de los discriminadores e injustos del panorama social.

Hoy el colectivo LGBTQAI está compuesto por todas aquellas personas que son: Lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros, queers, aliados e interesexuales.

Diseña una política de diversidad y sé proactivo

Dentro de tu empresa cuentas con el control de las políticas de comportamiento y trato a los empleados. Debes tener en cuenta que ser una persona inclusiva es algo mucho más importante que simplemente obedecer leyes de buena conducta y tolerancia. Cuando hablamos de inclusión en realidad estamos hablando de la promoción activa de la diversidad y por supuesto el respeto que esta deberá suscitar. De hecho, la filosofía de una empresa tolerante de verdad debe consistir en aplaudir las diferencias que existen entre las personas.

Y no, no basta con que tus compañeros sepan que apoyas al colectivo LGTB si no diseñas e implementas una política de diversidad y la das a conocer a todos y cada uno de los trabajadores que forman parte de tu plantilla.

Crea un ambiente aperturista y repleto de alianzas

¿Existen dentro de tu negocio personas que ocupen cargos gerenciales o directivos y a la vez son LGTB? Si es así, anímalos a que sean visibles y tiendan su mano a aquellos más jóvenes. Si un trabajador LGTB percibe la presencia de otra persona que ha salido del armario dentro de su entorno de trabajo (y no por ello pierde posibilidades de mejorar su currículum) seguro que se animará a hacerlo también y perder el miedo.

Además, los trabajadores de tu plantilla que sean heterosexuales también jugarán un papel fundamental. Habla con ellos e infórmales de lo importante que resulta la colaboración y el buen ambiente entre compañeros del trabajo. Insiste una y otra vez en la importancia de que exista diversidad y lo enriquecedor que puede ser crear un feedback con personas de toda clase.

Crea una filosofía que esté enfocada a la mezcla, el intercambio y el crecimiento personal dejando lejos el juicio y las etiquetas. ¡Ninguna persona se merece ocultar su personalidad o su vida dentro del entorno laboral!

Tu influencia puede ser un verdadero motor de cambio:

Si estás leyendo este artículo es muy probable que hayas llegado porque dentro de ti existe un compromiso muy especial con la realidad LGTB. Piensa que aunque este post esté centrado en el trabajo y el entorno laboral, tu aportación a esta preciosa causa social puede ir más allá de la oficina.

Tú puedes ser un agente de cambio muy importante por ejemplo ofreciendo algún tipo de donación a grupos locales o apoyando el voluntariado de diferentes organizaciones… El campo de acción es muy amplio y puedes poner de tu parte tanto dentro de tu trabajo como fuera de él. Ten en cuenta que al final lo que lleves a cabo dentro de tu negocio acaba teniendo consecuencias (en mayor o menor grado) en toda la comunidad y la sociedad.

Reeduca tu vocabulario y tu visión laboral

A veces por muy tolerantes que seamos y por muy comprometidos que estemos con la causa LGTB nos salen palabras ofensivas y llenas de prejuicio. Evidentemente no lo hacemos con intención de discriminar pero esto sólo es una pequeña consecuencia de haber sido educados en una sociedad altamente homofóbica y clásica. Existen algunas ideas sexistas y homófobas dentro de nosotros de forma inconsciente por lo que es importante que aprendamos a fijarnos en lo que decimos y cómo lo decimos. Sobre todo dentro del entorno laboral.

Por ejemplo, es muy habitual que se de por hecho que una mujer tenga novio o esposo y un hombre tenga novia o esposa. Así se hace notar además en las reuniones de trabajo o en la hora del café. Trata de no hacer preguntas que excluyan otro tipo de posibilidades cuando entablas conversaciones con tus trabajadores. En lugar de preguntar «¿Tienes mujer e hijos?», puedes preguntar por ejemplo: «¿Estás casado?». Además, también es importante que se tenga en cuenta el límite de las preguntas. Saber cuál es la rutina sexual de tus empleados o cuáles son sus preferencias es algo que está absolutamente fuera de lugar. Este tipo de preguntas en la mayor parte de los casos resultan irrespetuosas e innecesarias.

Ten en cuenta la realidad del colectivo LGTB

Imagina que por ejemplo tus empleados van a hacer un viaje de empresa para ayudar a abrir mercado en otras zonas. Debes saber que existen muchos países donde la homosexualidad no sólo está mal vista sino que además es ilegal. Es por eso que en este caso, antes de organizar un viaje de negocios debes valorarlo y discutirlo con tus compañeros LGTB. Esto no sólo mejorará vuestra confianza sino que además les ayudará a entender que te tomas en serio su seguridad y te preocupas por su bienestar.

El respeto es la base de todo

Puede que cuentes con trabajadores o colaboradores que sean LGTB pero no quieran anunciarlo. En ese caso siempre hay que respetarlo. Salir del armario es un proceso realmente complicado y todo dependerá de la vida y circunstancias de cada uno. Evita ejercer cualquier tipo de presión sobre estos trabajadores en ese sentido y vigila que ninguna otra persona de tu plantilla tampoco la ejerza.

Ninguna persona tiene la obligación de comentar su vida personal dentro del trabajo ni tampoco a que se especule sobre ella.

Visibilidad LGTB bidireccional

Ian Thorpe es un buen ejemplo de la relación que existe entre las empresas, el dinero y la homosexualidad. Este reconocido nadador olímpico esperó muchos años antes de salir del armario. La razón que se escondía detrás de su silencio era el miedo a perder a sus patrocinadores después de que estos supiesen que era homosexual. Desgraciadamente esto es una realidad y sigue ocurriendo a muchos niveles. Por eso, es importante que dentro de aquellos cargos que conllevan cierta responsabilidad haya un reflejo diverso. Si existen personas LGTB en posiciones importantes de tu negocio los nuevos trabajadores sentirán una mayor confianza en sí mismos, en ti y en tu negocio.

Modifica tus políticas de empresa si es necesario

Si hasta el día de hoy no te habías planteado mejorar la situación de los trabajadores LGTB dentro de tu negocio es posible que tengas que implementar algunos cambios. Por ejemplo, será importante que revises algunos aspectos como las políticas de contratación, el seguro médico, los permisos de paternidad y maternidad… Se trata de cuestiones que afectan directamente a la vida privada de tus trabajadores y que es necesario que tengas en cuenta.

Una de las revisiones más importantes es la de la política contra el acoso laboral o mobbing. ¿Cómo evitarás este tipo de situaciones y qué harás para subsanarlas cuando éstas se produzcan?

No bajes la guardia

Valora el punto en el que te encuentras y aquél al que pretendes llegar. Medita también por qué resulta tan importante trabajar en este tipo de aspectos dentro de tu negocio y cómo puede repercutir positivamente a la vida de otras personas.

Para ver un cambio en el mundo, primero es indispensable que cambies tú. Si luchas por obtener resultados, ten por seguro que éstos van a llegar. Los cambios pueden no producirse de un día para otro pero por supuesto que llegarán.