En la actualidad es más fácil salir del armario, sin embargo hacerlo con nuestros familiares resulta complicado, especialmente con los más mayores. Los abuelos son el blanco fácil de prejuicios y automáticamente se les sume homófobos.

La mayoría de personas homosexuales evitan contarlo a sus abuelos porque dan por hecho que no serán capaces de entenderlo porque nacieron en otros tiempos. También se suele evitar decirlo a los abuelos porque no se les quiere hacer pasar un mal momento.

Sin embargo, esto no es así, al menos no en la mayoría de los casos. Precisamente este ha sido el objeto de estudio de una investigación desarrollada por la Asociación Americana de Personas Jubiladas. ¿Adivinas cuál fue el resultado? La tasa de aceptación de la homosexulidad en la tercera edad está incrementándose de forma notable.

Según los resultados extraídos de un estudio elaborado el pasado año sobre una muestra de más de 3.000 abuelos. El objetivo de la investigación era demostrar hasta qué punto esos abuelos estaban implicados en la vida de sus nietos. El resultado fue realmente asombroso y derribó un gran barrera que se tiene hoy contra la tercera edad.

4 de cada 5 abuelos confesaron no sólo que aceptarían la homosexualidad o transexualidad de sus nietos sino que les apoyarían a la hora de salir del armario.

Los directores del estudio declaran que «con respecto a las generaciones pasadas, los abuelos de la actualidad son mucho más capaces de aceptar la diversidad sexual y todo tipo de orientaciones e identidades que puedan presentar sus nietos y la mayoría declara que aceptaría a un nieto que fuese LGTB».

Sin embargo, no todo es favorable. Este estudio advierte que los abuelos son menos proclives a comprender o aceptar aquellas identidades no binarias. En este caso sólo un 25% del total sería capaz de apoyar a un nieto no binario. Sin embargo, otro de los datos más positivos que se derivaron del estudio es que el 43% de ellos considera que es necesario criar los niños de igual modo independientemente de cual sea su sexo.

La inmensa mayoría también coincidió en que resultaba muy importante que se educase a las mujeres de tal forma que acabasen convirtiéndose en adultas resolutivas e independientes.

Sin duda, este estudio demuestra que la sociedad evoluciona a una velocidad moderada pero sin pausa. ¿Nuestra recomendación? Sincérate con tus abuelos si aún no lo has hecho.