Cuando estás conociendo a un chico y has pasado bastante tiempo con él, lo más probable es que desees ir un paso más allá. Le has conocido, has descubierto que tiene los ingredientes suficientes como para que desees ser su pareja… Y te lanzas.

Sin embargo, no obtienes la respuesta esperada. Esto te desconcierta porque estás seguro de que le gustas. Pero… hay algo que no te permite adentrarte a una dimensión más íntima.

Hay hombres que van de hombre en hombre, que de hecho parecen ser felices en relaciones sexuales indiscriminadas y que no van más allá. También hay otros que son más maduros y además no ligan constantemente… Sin embargo tampoco se atreven a tener una relación. ¿Por qué? ¿Por qué tienen miedo al amor?

Estas son las razones por las que un hombre tiene miedo al amor:

Miedo a una ruptura

 A veces adentrarnos en una relación resulta complicado cuando hemos sufrido rupturas dolorosas en relaciones anteriores. ¿Quién no ha pasado por algo similar? Inicias una relación con ilusión pero acaba rompiéndose y donde en un principio había grandes expectativas ahora no queda más que decepción.

Los fracasos sentimentales del pasado a menudo se convierten en condicionantes negativos en nuestra vida sentimental. A veces tienen una influencia demasiado poderosa y pueden llevarnos a renunciar a posibles relaciones sólo por miedo a que estas terminen.

Para poder solucionar este bloqueo emocional es importante que aprendamos a asumir algo muy importante: Todo tiene un principio y un final. Sin embargo, el hecho de que toda relación tenga un final no debe suponer un obstáculo en nuestra vida.

Muchos hombres tienen miedo a iniciar una relación con otros hombres porque tienen mucho miedo a la pérdida y prefieren no exponerse al riesgo de sufrir otra despedida.

Miedo a ser herido de nuevo

Algunos cuentan con una mayor sensibilidad emocional que otros. A veces el dolor que hayan podido experimentar en el pasado les impide ver más allá de él. Deciden anclarse entonces a una vida de eterna culpabilidad. Se castigan y autoflagelan continuamente pensando “aquello tan malo que hizo” o “el error tan enorme que cometió en el pasado”. A veces esta continua tristeza y culpabilidad acaba cegándoles.

Es entonces cuando corren el riesgo de no ver la salida. Cuando un hombre se ve en esta situación no es capaz de ver que delante de él tiene a otro hombre que le está ofreciendo la oportunidad de empezar de nuevo. Dejan escapar de este modo muchas oportunidades sin siquiera saberlo.

Miedo a ser víctima de infidelidad

La infidelidad es probablemente una de las heridas más dolorosas que pueda experimentar un hombre durante una relación. A ninguna persona le gusta que la persona a la que ama le sea infiel.

Cuando sufrimos una infidelidad podemos llegar a experimentar un dolor muy intenso. No sólo una enorme decepción de ese chico con el compartimos nuestra vida. También podemos ponernos en duda a nosotros mismos y pueden comenzar a aflorar todo tipo de complejos e inseguridades.

Los hombres heridos de infidelidad pueden desarrollar un complejo de inferioridad y al final pueden llegar a creerse que realmente no son lo suficientemente buenos y que no se merecen una relación estable y saludable.

El continuo pensamiento de “no seré capaz de retener a un hombre en mi vida sin que me sea infiel, porque no valgo lo suficiente” les aleja del mundo. De este modo, por muchas demostraciones de amor e interés que otros hombres hagan, se ven incapacitados para confiar.

Miedo a perder libertad

Existen hombres que son muy autónomos e independientes. Es por eso por lo que la idea de tener una relación les puede causar vértigo. Y es que en una relación pueden sentir cómo su novio les controla o ejerce algún tipo de control sobre sus vidas.

Tienden a pensar entonces que sentir ese tipo de presiones y estar sometidos al control que existe dentro de las relaciones, no es algo necesario. Automáticamente creen que si tienen una pareja esta comenzará a controlarlos.

Su chico hará preguntas como “¿dónde estás?” “¿qué has hecho hoy?” “¿cómo estás?” y pedirá explicaciones. Definitivamente, para algunos hombres, esto supone un sacrificio que no están dispuestos a asumir. Finalmente tienden a alejarse de posibles relaciones porque no pueden permitir que alguien se adentre en su territorio y tengan que renunciar a ciertas libertades.

Miedo a comprometerse

 El miedo al compromiso se traduce en la evitación automatizada de responsabilidades. Y es que, tener un novio formal y una relación estable requieren de la asunción de ciertas responsabilidades.

Generalmente, el miedo al compromiso está relacionado con cuestiones como la madurez, la personalidad del individuo y la inseguridad. Muchas veces los hombres que temen al compromiso dudan si ese hombre les gusta realmente, si la relación irá bien y si en pareja tendrá una vida feliz.

Como consecuencia de todas esas sensaciones y emociones se produce un bloqueo donde reina el miedo y la solución más habitual es huir de todo aquello que implica una relación estable.

El miedo al compromiso puede dar lugar a dos tipos de hombres. El primero de ellos es el que va de chico en chico pero no tiene la intención de enamorarse ni de estar definitivamente con uno de ellos. El segundo es aquel que muestra una alta inseguridad en sí mismo. Tiene miedo a muchas cosas, (que la relación termine, que haya una infidelidad…) y prefieren no vivirlo. Su mecanismo interno suele ser “me compensa más estar solo a sufrir algunas de esas experiencias”.