Resulta difícil comprender lo que pasa por la cabeza de un padre o una madre que echa literalmente de su vida a su hijo sólo por su orientación sexual.

A pesar de que muchas personas nos quieren hacer creer que hemos conseguido una situación de igualdad y el colectivo LGTB ha alcanzado todos sus derechos, a día de hoy los datos revelan lo contrario.

En pleno 2019 sigue existiendo la pena de muerte y cárcel en muchos países alrededor de todo el mundo por tener una orientación sexual distinta a la heterosexualidad.

Sin embargo, aún en aquellos países que se suponen más avanzados y tolerantes con la diversidad, siguen existiendo verdaderos dramas familiares. Son muchas las personas LGTB que se ven literalmente desahuciadas de casa y en muchos casos sin ningún apoyo de ningún familiar.

Afortunadamente para Chad fue distinto gracias al apoyo incondicional por parte de su abuelo. Este joven fue expulsado de casa por parte de su madre Christine y además fue tachado de vergüenza, ir en contra de la naturaleza y ser una abominación.

Muchas veces se tiene la idea preconcebida de que aquellas personas más mayores tienen pensamientos más conservadores. Sin embargo, esto no tiene por qué ser así. Muchas veces, las personas más jóvenes son las que cuentan con mayores prejuicios. A veces son las personas más mayores y antiguas las que ponen las cartas sobre la mesa y sorprenden al mundo.

El amor es el amor a todos los niveles. También dentro de las relaciones familiares. El amor debe prevalecer sobre cualquier otra consideración. El abuelo de Chad no duda ni un momento en acoger a su nieto después de ser desahuciado y reprobar la actitud homófoba de su hija.

Esta carta se expandió a través de la red precisamente porque esconde una gran sabiduría. Cuando hay amor, no importan las diferencias sexuales o tampoco las generacionales. El amor es más potente que cualquier obstáculo independientemente de cuál sea su naturaleza.

Carta original.

Fotos de abuelos LGTB