La celebración de la marcha del orgullo gay se ha mantenido de forma ininterrumpida desde la revuelta de Stonewall Inn hace más de cincuenta años. Sin embargo, 2020 romperá la tradición porque desafortunadamente el mundo está siendo invadido por una pandemia. A día de hoy son ya más de 500.000 las personas que sufren coronavirus (COVID19) y de ellas más de 23.400 ya han perdido la vida, aunque las cifras siguen aumentando por momentos.

Se trata de una situación que se eleva a estado de alarma internacional y que ha detenido la actividad económica casi por completo. El resultado ha sido rotundo: Cancelación de eventos, conciertos, reuniones y el confinamiento obligatorio en el domicilio con multas y sanciones económicas en caso de incumplimiento.

A pesar de que aún faltan tres meses para que se celebre el Orgullo Gay diferentes organizaciones internacionales ya han anunciado la cancelación de la marcha por los derechos. Y es que hay algo claro: Por encima de todo está la salud y hoy más que nunca es necesario que todos actuemos de forma responsable para terminar con este gran problema de salud.

Según ha revelado Europride (EPOA) en su página web, la celebración del orgullo ha sido cancelada o atrasada en todo el mundo. Esto incluye todos los continentes: Europa, América, África, Asia y Oceanía.

Además, según se ha anunciado pronto se reunirán CSD Deutschland, Fierté Canada Pride, UK Pride Organizers Network, US Asscoation of Prides y EPOA. El eje central del discurso versará sobre los cambios en la celebración del Orgullo Gay en los diferentes países así como estrechar lazos para crear una red de colaboración para luchar contra el coronavirus en la medida de lo posible.

Resulta imprescindible que todos tomemos conciencia sobre el problema sanitario al que nos estamos enfrentando. Hoy la responsabilidad individual debe estar más unida que nunca a la responsabilidad social. Sigue las indicaciones proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las proporcionadas por las autoridades sanitarias de tu estado. Quédate en casa para que el próximo año podamos reunirnos con más fuerza que nunca para reivindicar nuestros derechos.