Más de 60 años después del holocausto, Alemania ha decidido compensar a todas aquellas personas LGTB que fueron víctimas de investigaciones criminales guiadas por las leyes anti-homosexuales nazis.

El párrafo 175 de la ley de entonces prohibía expresamente las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. A pesar de que afortunadamente el nazismo fue aniquilado, estas leyes continuaron siendo vigentes décadas después de que acabase la Segunda Guerra Mundial.

Hoy la situación ha cambiado, y el Ministerio Federal de Justicia de Alemania decidió el pasado 13 de marzo que pagaría una indemnizacióna aquellos hombres que habían tenido sexo gay antes de que se aboliera la ley de 1969.

A día de soy se calculan que fueron más de 70.000 las personas condenadas por practicar relaciones homosexuales, sin embargo, fueron muchas más las que sufrieron esto aunque no hubiesen sido condenadas.

Esto es algo que también abarca la ley y el nuevo plan del gobierno. Todas aquellas personas que hayan sido investigadas por la antigua ley antihomosexual pueden solicitar una indemnización. No sólo aquellas que fueron condenadas. Las cuantías que se entregarán a los afectados en concepto de indemnización se situarán entre los 500€ aunque pueden ascender con pagos adicionales a 1.500€ en caso de que su bienestar profesional, personal o financiero se hubiese visto afectado de forma significativa por aquella ley.

Aunque en 2017 esta compensación entró en vigor para los hombres que fuesen encarcelados con cuantías de entre 1.500 y 3.000€ por año de cárcel, hace unos días han decidido ampliarla para aquellas personas que también se vieron investigadas o afectadas.

Alemania ha reservado alrededor de 30 millones de euros para cubrir estos gastos, pero según Associated Press, sólo 133 personas solicitaron estas indemnizaciones y a día de hoy sólo se han gastado 433.500€ de los 30 millones.

Parece que Alemania ha llegado algo tarde y es que lo más probable es que todos esos damnificados estén muertos teniendo en cuenta que han pasado más de 60 años. Quizá si se hubiese promovido esta medida compensatoria hace algunas décadas no sólo hubiese tenido más eficacia, sino que además se habría dotado de mayor fuerza y visibilidad al colectivo. También a todas aquellas personas que hoy siguen siendo perseguidas y hostigadas en muchas zonas de Alemania.