La amiga de los agresores de Samuel ha participado en el programa ‘Ya es mediodía’ de Telecinco. Resulta impresionante que una cadena de televisión de audiencias masivas dé pábulo, voz y voto a la defensora y colega de unos asesinos, al tiempo que despide a colaboradores por hablar contra la homofobia.

La joven ha tratado de limpiar la imagen de sus amigos de la mejor forma que ha podido agarrándose a todo tipo de tópicos homófobos: “Decir ‘maricón’ es algo que está normalizado”, “Si no hubiese sido gay habría sido peor”, “Tienen un amigo gay al que nunca le pasó nada”.

“No le pegaron por ser gay. Llega a ser gordo le dirían ‘!Tú, gordo de mierda!, porque es lo primero que ves en la persona“, ha declarado. La presentadora, Sonsoles Ónega, le ha interrumpido: “¡Carla! Ni gordo ni nada, pero evidentemente cuando alguien le llama ‘maricón’ a alguien es evidente que hay una intención, ¿tú no lo ves así?“.

“No, y menos cuando en el grpo de esos chavales hay un gay y nunca le pasó nada”, responde la amiga de los asesinos bajo presunicón de inocencia”. “No podemos normalizar llamar a alguien por la calle ‘maricón'”, volvió a interrumpirle Sonsoles.

Pero los argumentos de la joven no cesaron, lejos de recapacitar, continuó defendiendo lo indefendible: “Hoy en día está normalizado, pero no creo que fuera por ser gay. Hicieron mal y tienen que pagar por lo que han hecho, porque mataron a una persona y le quitaron la vida. No fue algo homófobo, porque si no hubiese sido gay igual hubiese sigo más fuerte. Ellos no ven que es gay, ven que es un chico, porque a la chica no le pegaron. Hoy en día todas las peleas en la calle son así, contra el chico”.

“No puede ser ni contra un chico, ni contra una chica, ni contra un gordo, ni contra un bajito… Es que no es que me peleo porque creo que me están grabando, es que se ensañan 150 metros a patadas hasta que lo matan. A ti eso te tiene que remover algo por dentro, además de que no puede estar normalizado llamar a alguien ‘maricón’, ¡punto!”.

Las amigas de Samuel y los testigos del asesinato no dicen lo mismo

Los amigos de Samuel siguen luchando unidos para que se haga justicia. Para que se vea lo evidente, que fue un crimen de homofobia. Siguen prestando declaraciones a los medios y recalcando todas las pruebas que demuestran que se trató de un crimen homófobo.

Por un lado, Lina asegura que era ella quien sostenía el teléfono móvil en sus manos mientras hacían las videollamada. “Si no fue un crimen homófobo y fue porque creyeron que les estábamos grabando, ¿por qué no me pegaron a mí?”. Además, los testigos no dejan de repetir que el insulto más utilizado durante la paliza fue “maricón”, “maricón de mierda”.

Aquí puedes ver sus declaraciones:

Desde La Sexta, explican muy bien por qué sí fue un crimen homófobico: