Así era la vida gay de Cary Grant: El amor de su vida y sus fiestas clandestinas entre hombres

Ellas jamás lo hubieran creído posible. Si alguien se hubiese atrevido a susurrarles la realidad probablemente le hubiesen odiado y desmentido. Para las mujeres de medio mundo era una leyenda, un modelo de perfección masculina. ¿Existía a sus ojos alguien más atractivo, elegante, caballeroso y atrevido que el rey del sol, siempre tostado y con una altura de 1,87?

No obstante, lo cierto es que había rumores. Algunos decían que lo era. Que era… Una palabra entonces denigrante, vulgar y que hoy ha evolucionado hacia un término más aceptado y digno: Gay.

¿Que el rey del celuloide era eso? ¡Cary Grant! Eso definitivamente era algo imposible. Especialmente hacia 1957 cuando después del lanzamiento de An Affair to Remember se produjo la cita más recordada de Hollywood entre él y Deborah Kerr.

No obstante, la verdad se había hecho pública bastantes décadas antes: En agosto de 1933 en un momento en el que Ben Maddox, un fotógrafo que trabajaba con la revista Modern Screen tomó la polémica instantánea en la mansión de Malibú que ambos compartían: Cary Grant y su pareja: Randolph Scott, un cowboy gigantesco y héroe del Far West.

La historia de amor entre ambos se inició hacia 1932 cuando ambos coincidieron en el rodaje del título Sábado de juega. En aquellos momentos nuestro príncipe azul contaba con 28 años y su enamorado con 34.

Por increíble que pueda parecer, nunca ocultaron su relación. De hecho hicieron numerosos posados juntos ofreciendo íntimas fotos de su vida en común. Ambos aparecían tocando el piano a cuatro manos, cocinando o nadando. Y, probablemente esta valentía, fue la principal causa de que el poder de Hollywood se cerniese sobre ellos y tratarse de romper aquel amor.

Sus jefes no podían consentir que aquello siguiese formando parte del dominio público. No podían consentir que aquellos ídolos de masas cayeran en el desencanto y con ello arrastrasen millones de dólares en pérdidas. ¿Su principal arma? Las presiones para que ocultasen sus sentimientos, algo que le resultó especialmente desagradable a Cary.

La estrella nació en Bristol, Inglaterra. Su infancia no fue lo que se dice feliz porque ya desde muy joven vivió en un hogar roto. Tan sólo tenía nueve años cuando su madre fue ingresada en un hospital de salud mental debido a una depresión profunda.

Un poco más tarde, a los 14 años, fue expulsado del colegio por un escándalo sin aclarar dentro del vestuario de chicas. Poco después, hacia el año 1920 se marchó a Estados Unidos y comenzó a trabajar en Broadway. 11 años después puso el pie en Hollywood y comenzó una estela repleta de récords: 75 películas a lo largo de 34 años. Oscar honorífico por su trayectoria. “Actúa bien hasta de espaldas”, decían sobre él.

Marelen Dietrich, Grace Kelly, Sofía Loren, Ingrid Bergman, Ginger Rogers, Audrey Herpburn… Las más grandes compartieron rodaje con él.

Cary Grant vivió una espiral de éxito pero, al mismo tiempo, fue reprimido cada vez más dentro de esa espiral. Para ocultar su homosexualidad fue obligado a contraer matrimonio en muchas ocasiones: Barbara Hutton, Virginia Cherrill, Betsy Drake, Dyan Cannon (con quien tuvo a su única hija) o Barbara Harris.

A pesar de que junto a Betsy su matrimonio se alargó 13 años, con el resto de mujeres fue algo visto y no visto, fugaz, exprés. En definitiva, una farsa impostada por la ambición de los estudios.

Pero, ¿qué fue de su verdadero amor, Randolph? Cary no se alejó de él en ningún momento y su historia de amor continuó tan fuerte como en sus inicios. Según el crítico Blackell estaban loca y profundamente enamorados el uno del otro.

A medida que fue pasando el tiempo, la vida de Cary comenzó a salir a la luz con mayor contundencia. Apareció, por ejemplo, el testimonio de Scotty Bowers gigoló y marino de la Segunda Guerra que juró haber sido amante de Cary. También el de Cole Porter, profesor universitario y biógrafo que aseguró que Cary Grant frecuentaba las casas de prostitución masculina de lujo en Harlem. 

Con respecto a su relación, las presiones de sus superiores acabaron mermando la imagen pública de la pareja. Hacia 1940 se vieron obligados a terminar su relación de forma ficticia y desde entonces dejaron de verse públicamente relegando su amor únicamente a la clandestinidad.

El maitre del hotel Beverly Hillcrest declaró en sus memorias que a lo largo de la década de 1970 podía verlos a menudo, refugiados en la parte trasera del restaurante. “Se sentaban escondidos, tomándose las manos el uno al otro”.

A los 50 años, el gran mito del cine decidió retirarse de la industria, víctima del alcoholismo y su propensión a consumir LSD. No obstante, jamás se alejó del todo del mundo del espectáculo y se convirtió en ejecutivo de una empresa del sector que recorría diferentes países con un programa en vivo llamado Una noche con Cary Grant.

Su vida terminó fulminantemente hacia el 29 de noviembre de 1986 cuando sufrió una hemorragia cerebral. Tenía 82 años y cedió toda su herencia a su hija Jennifer.

The Stonewall

The Stonewall. Revista de Contenidos LGBTI en España.