Cuando una relación sentimental se da por acabada, no duele solo el corazón, también puedes llegar a experimentar dolor físico. El desamor duele psicológica y físicamente.

Tu cuerpo reacciona ante el desamor: Esto es lo que ocurre en tu interior

El desamor duele, duele mucho. Es una experiencia devastadora en la que tu cuerpo reacciona de forma proporcional a la forma en que te sientes. Todo está unido. Si psicológicamente te sientes hundido y el sentimiento de tristeza te evade junto a la dolorosa y reciente soledad, estos sentimientos desembocan en diferentes reacciones físicas. Automáticamente tu cuerpo las reconoce debido a las oscilaciones hormonales que se producen tras la ruptura.

El sistema nervioso se colapsa y puede llevarnos a una depresión

A medida que se despierta el estrés y la ansiedad y si este síntoma no se trata, puede llegar a ocasionarnos un efecto acumulativo que puede llegar a la depresión. A consecuencia de la tristeza, el cerebro envía señales a la glándula suprarrenal segregando cortisol y dando indicaciones al sistema digestivo de que reduzca la velocidad del proceso de digestión concluyendo en malestares estomacales, calambres, diarreas o estreñimiento y causando una desazón desagradable. Para sobrellevar la situación se buscan opciones que reconfortan el apetito, como por ejemplo dulces y helados, proporcionando la inyección de energía que nuestro cuerpo pide a gritos.

Nuestra capacidad para soñar se ve afectada

La ruptura también afecta al sueño. La preocupación por lo acontecido te desvela o bien, al contrario, puede ocurrir que se produzca hipersomnia, un trastorno del ciclo sueño-vigilia en el que se produce una excesiva necesidad de dormir durante el día sin causa aparente que lo justifique, o bien, que el sueño nocturno se alargue excesivamente, llegando a las diez horas o más.

Síndrome de abstinencia

Dependiendo del vínculo creado con la expareja así como la decisión de terminar con la relación, o ser dejado por el otro, puede desencadenar síntomas de abstinencias parecidas a las de una adicción. En 2011, investigadores de la Universidad de Columbia realizaron un estudio científico súper representativo.

Con él llegaron a la conclusión de que la dependencia hacia la persona con la que has compartido tu parte de tu vida también muestra efectos fisiológicos. De hecho el no poder disfrutar de su compañía, estimula las mismas áreas del cerebro que se activan en los adictos a la cocaína durante la abstinencia.

Los científicos afirmaron que hay una mayor actividad en el neurotransmisor que segrega la dopamina, un compuesto vinculado al sistema de recompensa de la mente y el cuerpo. Por lo tanto, al no poder disfrutar de la adicción y de la compañía de tu pareja, esta área del cerebro reacciona a marchas forzadas, causando cierta obsesión con la persona pues al no gozar de su compañía no obtiene ninguna recompensa. Como consecuencia se producen síntomas de abstinencia.

Sistema inmune debilitado: Tu cuerpo experimenta una especial fragilidad

El sistema inmune también se resiente. Según el doctor Tyler Fortman, psicólogo clínico especializado en problemas de relación de pareja, ha observado en sus pacientes que la experiencia puede hacerte sentir enfermo. Además según sus estudios la angustia puede hacerte inhabilitar, bloquear o desactivar ciertas partes del sistema inmunológico que ayudan a proteger y crear barreras frente a los virus. Como consecuencia nuestro cuerpo entra en un estado de debilidad después de una ruptura. No es raro que te sientas más sensible físicamente y se experimente el dolor con mayor intensidad.

Según un estudio de investigación realizado en la Universidad de Wake, cuando se experimentan altos niveles de estrés continuo se tienen más probabilidades de sufrir inflamaciones. Un buen ejemplo serían los problemas de acné. Y es que de hecho el acné está considerado como una enfermedad inflamatoria.

El síndrome del corazón roto

The American Heart Association (AHA) demostró a través de sus investigaciones que después de una ruptura se puede producir el Síndrome del corazón roto. Una afección que puede tener consecuencias graves, como la insuficiencia del músculo cardiaco. Como lo oyes… podríamos decir que el corazón se rompe literalmente. Y es que una parte de él se agranda temporalmente y no bombea bien, mientras que el resto del corazón funciona normalmente o con contracciones aún más contundentes. Sin embargo, este síndrome es solo es temporal.

El dolor psicológico es el centro de todo

Si has pasado por ello entenderás y reconocerás el dolor emocional después de pasar por una experiencia que a todos inevitablemente nos marca y a la larga, nos enseña. El alma también duele.

Por eso nos sentimos abatidos, sumidos en la apatía y sin ganas de hacer nada. Solo llorar nos consuela. No nos queda más que creer que efectivamente el tiempo lo cura todo. Si estabas muy unido a tu pareja y por medio hay actos de traición y engaño, es doble el desconsuelo.

Sin embargo, puedes pensar que, aunque ahora no puedas verlo, el tiempo te demostrará que todo pasa y todo se olvida. Siempre debes tener presente que tú vales mucho y que si ha ocurrido esa ruptura es seguro que en un futuro cercano te sucederán cosas que te harán recobrar la ilusión de nuevo, así como las ganas de vivir y disfrutar.

Conocerás a esa persona que se ajusta a tu sentir, a tu forma de vivir y te comprenderá y te dará todos esos mimos y apoyo que necesitas sin pedirlo. Adelante, la vida está llena de oportunidades.