Te sentirás protegido

Sin duda un oso como Dios manda es perfecto para un perfil de chicos gays específico. Si te gusta sentirte protegido y deseas un hombre que te haga sentir lejos de todo peligro los osos están hechos para ti.

¿Recuerdas tu más tierna infancia cuando dormías con un oso Teddy todas las noches para espantar cualquier miedo? ¿Por qué no volver a recuperar viejas tradiciones y volver a dormir con un oso que te brinde protección y calor?

Un plus en comodidad

Si por algo se caracterizan los osos es por poseer un cuerpo de enormes dimensiones y perfecto para reposar sobre él. Un oso puede convertirse en tu particular almohada humana ya que podrás apoyar tu cabeza sobre su pecho, poner tu pierna sobre la suya, y abrazarte bien fuerte a él mientras duerme… Gracias a su complexión te sentirás de lo más cómodo y blandito.

Son perfectos para regular la temperatura

¿Sabías que un cuerpo fornido, grande y repleto de vello puede ayudar a regular la temperatura de forma más rápida? Al acostarte sobre él en los meses más fríos podrás entrar en calor más fácilmente. Además, en los meses más calurosos podrás darte un baño frío con él y luego entrar en la cama. ¿Habrá algo más refrescarte que descansar sobre un pecho de oso mojado?

Tendréis muy buen sexo

Sobre todo si te gusta «tener donde agarrar» y sentir que tu pareja lleva el control, un oso podrá proporcionarte los orgasmos más salvajes y ardientes. ¿Aún no los has probado? ¡Hazlo! ¡No te arrepentirás!