El Beso negro es una de las prácticas (por no decir la práctica) que más prejuicios y tabúes despierta. Generalmente todas aquellas que tienen algo que ver con el ano del hombre se convierte en tabú, no es algo que nos resulte nuevo.

El Rimming, analingus y beso negro es una práctica del sexo gay (aunque también heterosexual) que genera una enorme cantidad de placer. ¿Aún no sabes lo que es? Pues es la práctica del sexo oral en el ano. Por encontrarse ahí el punto G, puede generar unos orgasmos realmente placenteros. Además, también resulta muy útil antes de practicar sexo anal porque como sabes, el ano no lubrica por sí solo y recubrirlo por saliva puede facilitar mucho las cosas.

Hoy te daremos algunos consejos para hacer un beso negro de diez, aunque para ello antes de nada tienes que… ¡dejar a un lado los prejuicios, relajarte y disfrutar!

Cuida el tema de la higiene

Por cuestiones que no hace falta detallar, la higiene resulta especialmente importante en la práctica del beso negro. Para evitar una mala experiencia es importante que laves la zona antes de llevar a cabo la práctica. Sin embargo, deberás intentar no obsesionarte demasiado con la higiene pues si lo haces no te dejarás llevar y no lo disfrutarás realmente.

A la hora de llevar a cabo un enema deberás hacerlo hasta que tú mismo quedes satisfecho aunque no deberás hacerlo a diario bajo ningún concepto. Hacer enemas casi a diario puede influir negativamente en la mucosa anal y perjudicar a tu flora intestinal por lo que no debes practicarlos con demasiada frecuencia. En otro artículo veremos cómo podemos llevar a cabo un enema de forma eficaz.

¿Uso de condón?

A la hora de practicar sexo oral algunas personas prefieren utilizar preservativo para evitar ETS, sobre todo cuando se practica el sexo con desconocidos. Esto también puede aplicarse al beso negro. ¿Sabías que venden una especie de «condones» para poder practicarlo de forma segura? Tienen forma de cuadrado y están hecho a partir de látex para mantener la sensibilidad en la zona y evitar cualquier tipo de contagio.

¿Vello sí o vello no?

Algunos hombres tienen más vello en la zona del culo que otros. La depilación es una elección totalmente personal y dependerá de los gustos de cada uno. Antes de que se produzca el encuentro sexual, se deberá mantener una conversación donde se aclaren las preferencias de ambos, entre ellas el tema del vello. Esto evitará sorpresas indeseadas a posteriori.

Estimulación anal

Antes de pasar a la acción como tal empieza caldeando el ambiente. Los preliminares nunca fallan. ¿Qué tal si empiezas con unos besos cálidos acompañados de buenas caricias? Presta atención a sus genitales y la zona del culo. Toma también sus nalgas y tócalas con detenimiento. Puedes jugar con ellas separándolas y cambiando la intensidad de tus movimientos.

Al lío

¿Cómo empezar con un beso negro? Después de haber iniciado los preliminares y cuando sintáis una gran complicidad será el momento de empezar a jugar. Antes de empezar con el beso negro es recomendable empezar con el sexo oral «al uso» y sólo después de practicar el sexo oral en el pene hacerlo en el ano. Alternar el beso negro con el sexo oral puede generar un mayor placer así como probar alternativas para estimular ambas zonas a la vez. Por ejemplo, penetrar el ano con tus dedos mientras le practicas sexo oral puede generarle el doble de placer.

No olvides la comunicación

Cuando practicamos sexo la comunicación resulta algo fundamental. Es por eso que en todo momento deberás prestar atención al estado en el que se encuentra él: Si lo que estás haciendo le proporciona placer, si no se lo proporciona, si prefiere que lo hagas de otra manera…. Para la práctica del beso negro es recomendable empezar antes estimulando la zona del ano con los dedos, y poco a poco hacerlo con más presión. A partir de ahí adquirirán mayor protagonismo tu lengua y tus labios, quizá también tu barba/ bigote ya que el roce de estos también puede resultar muy estimulante.

El juego de tu lengua

Empieza utilizando tu lengua de una forma suave por el perineo (que es la zona que se sitúa entre los testículos y el ano. Puedes acompañar los lametones de besos y también de caricias con tus dedos. Juega con tu lengua y ve acercándote poco a poco a la zona del ano haciendo círculos para poder penetrarlo más fácilmente. Recuerda que dilatarlo será un paso importante para que tu chico pueda disfrutar más si decides penetrarle con tus dedos y tu lengua alternativamente.

Succiona su ano

Es una de las prácticas más placenteras del beso negro. Combina. los besos, la penetración con la lengua (y los movimientos en círculos) con la succión. Esto generará una mezcla de sensaciones súper placentera que sencillamente le volverán loco. Si tienes vello facial (y a él le gusta su textura) puedes rozarlo por la zona para estimularla de una forma más intensa, (pero sin hacerle daño claro).

¿Y los juguetes anales?

Pueden ser de utilidad a la hora de dilatar la zona y generar una mayor cantidad de sensaciones en tu pareja. No sólo puedes alternar su uso con el beso negro o rimming, sino también con el sexo oral. Si al mismo tiempo que chupas su pene utilizas juguetes sexuales y le penetras con ellos le llevarás al séptimo cielo.

Piano…

Se suele decir «piano» en situaciones en las que se requiere de una gran serenidad y calma… La práctica del beso negro es una de ellas precisamente por ser una de las que más tabúes despierta. La tranquilidad psicológica será muy importante para poder sentirnos libres, relajar nuestro cuerpo y sentir un mayor placer. Es por eso por lo que no debemos obsesionarnos con temas como la higiene, la vergüenza o la inseguridad. El Rimming o beso negro es algo que se practica de forma normal (no sólo en las relaciones gays). Por ello, ¡Disfruta al máximo el momento y saborea el placer lo más que puedas!