Desafortunadamente la agresión está normalizada gracias a que el sistema ha estado regido por un ideario machista y sexista durante muchos siglos. Hoy tanto el sistema económico como el político están construidos sobre bases conservadoras y tradicionales.

Mención a parte merece el tercer poder (los medios de comunicación). Sin duda está condicionado por la sombra de la discriminación pero a la vez es uno de los agentes más importantes de conciencia social. Podemos observar miles de ejemplos cada día dentro de cualquier canal de televisión, periódico o película sobre machismo, discriminación y homofobia.

El resultado es un sistema que nace en el heteropatriarcado y que alimenta la discriminación y la exclusión de minorías en riesgo de exclusión. Las consecuencias son perceptibles a todos los niveles. Y es que inconscientemente se siguen alimentando los mismos paradigmas tanto en las familias, las escuelas, los trabajos y los medios de comunicación.

El silencio también es una agresión

Al final no resulta nada raro que existan fenómenos como el bullying por homofobia, así como un incremento de suicios y casos de depresión entre los jóvenes LGTB.

Puede que tú no participes de forma activa en ninguno de estos ataques de forma consciente. Puede que incluso no te consideres homófob@ y de hecho no lo seas. Sin embargo, esto no te libra de ninguna responsabilidad.

Si presencias cualquier tipo de ataque contra una persona por su orientación sexual o su identidad de género, debes intermediar. Tienes esa obligación moral, pues al final el silencio y la permisividad son un ataque más. Una forma indirecta de dar a entender al atacante que tiene derecho a actuar de esa forma y que su actitud es respetable.

No lo olvides: La violencia nunca es respetable. Esto no debe consentirse bajo ningún concepto. En primer lugar porque nuestra pasividad alimenta el ego del atacante y le ayuda a cargarse de razones, así como abusar de su percepción de poder.

Puede que conozcas a una persona que forme parte del colectivo, quizá sea alguien muy cercano. ¿Te gustaría que él fuese atacado de esa forma y sólo por expresarse tal cual es sin hacer daño a nadie? Seguramente, si eso le ocurriese, deseases defenderle o incluso que existiese alguien que pudiese brindarle su apoyo y detener los ataques injustificados.

¿Por qué no hacer lo mismo con una víctima que encuentras en la calle desprotegida? Nadie merece sufrir la violencia. Nadie merece el silencio de sus semejantes ante un ataque gratuito. A veces, el silencio incluso puede doler más que el propio insulto. Precisamente porque el silencio es aquello que alimenta a la injusticia, al atacante y su cobardía.

Si tienes la oportunidad de poner fin al infierno que pueda vivir una víctima de homofobia, no lo dudes. Hazlo.

Mantente al día de las últimas novedades

Es importante que entiendas el sentido de la lucha LGTB. Empápate de recursos e información práctica. Si entiendes lo que ocurre realmente en nuestra sociedad podrás tomar cartas en el asunto, y lo que es más importante: Podrás predicar con tu ejemplo y ayudar a descubrir a otras personas lo que ocurre. Esto generará un entorno mucho mejor informado.

Si manifiestas tu opinión y das a conocer tus descubrimientos al respecto, todo tu entorno cambiará su mentalidad en mayor o menor medida ¿Quién sabe? Puede que tus palabras alienten a alguien de tu entorno a hacer lo mismo y tu grano de arena se acabe convirtiendo en una inmensa montaña.

No lo olvides: La información es poder. Estando informado sobre los avances en materia de reconocimiento de derechos, podrás ayudar. Tendrás el poder precisamente porque contarás con argumentos sólidos y veraces que ayudarán a contrarrestar cualquier amenaza exterior. Nadie jamás podrá recriminarte nada si la información que trasmites es veraz y se sostiene en conocimiento real.

Y aunque parezca que no consigues nada, no abandones, porque seguro habrá consecuencias positivas. Poco a poco habrá más voces que se animen a seguir tu ejemplo. Recuerda que la mejor forma de aprender es a través de la imitación. Se necesitan personas capaces de defender al que está siendo discriminado. Sé tú una de ellas y pronto otros empezarán a seguir tu estela.

Participa en la conquista de los derechos LGBT+ con tus actos

La comunidad LGTB es altamente activa por lo que encontrarás una enorme cantidad de espacios en los que puedes participar. Existen manifestaciones, asociaciones, actividades benéficas, formativas y recreativas. ¡Tienes un enorme espectro donde puedes elegir!

No olvides que tu participación y presencia resulta especialmente importante. No olvides que cuantas más personas alcen su voz más fuerza tendrá el colectivo y más cerca estará de la verdadera igualdad.

Tu presencia en una manifestación, tu creatividad en la reivindicación a través de la cultura, tu abrazo sincero… Cuentas con una enorme cantidad de herramientas dentro de ti que pueden ayudar a hacer este mundo mucho mejor.

¡Bienvenido a la lucha!