Los músculos que usamos durante el día a día, normalmente no son los mismos que utilizamos en la cama. A menos que andes en posiciones un poco extrañas, la forma de nuestro cuerpo y nuestros músculos varían a la hora de tener sexo. Es por ello que es importante prepararse bien, igual que no corres una maratón sin entrenar antes, con el sexo debería ser igual.

No solo es importante la resistencia física cuando tenemos sexo, también debemos tener en cuenta ciertas articulaciones que nos ayudaran a disfrutar más. Porque nadie quiere cansarse a los 5 minutos y tener que parar porque estamos agotados o ya no tenemos fuerza. Pero con los 5 sencillos ejercicios que os vamos a presentar hoy, ese problema será cosa de otro tiempo.

Los ejercicios perfectos

Las cinco formas diferentes de ejercitarnos serán para cinco posturas diferentes en la cama. De esta manera, no solo aguantarás una como un campeón, sino que podrás ir variando y haciendo que la experiencia sea mucho más placentera. Es posible que ya vayas al gimnasio, pero también es probable que se te olvide ejercitar estos músculos. 

Es un error común, pero hoy vamos a solucionarlo, porque lo mejor de todo es que son ejercicios sencillos que puedes realizar en cualquier parte. Así que, si lo que quieres es mejorar en la cama, detente un poco aquí, dejar de ver vídeos y técnicas manuales. Si puedes aguantar bien físicamente en la cama, podrás aportar un sexo que va mucho más allá de lo experimentado hasta ahora. Es igual que un deportista, no cuenta solo el talento, cuenta el aguante. Y lo mejor de todo es que también evitarás lesiones, porque no sería la primera vez que en vez de placer acabamos teniendo dolor.

Ahora vamos a ver los cinco ejercicios perfectos para cinco posturas diferentes en la cama. Las cinco posturas son las más utilizadas así que no hay duda de que te servirá de mucho. 

Para cuando te cabalgan

Es posible que esté demasiado extendido el hecho de que, si la otra persona está arriba, no hay que hacer nada. Pero esto es un error, ya que si tú, estando abajo, ayudas, el placer se incrementa aún más y es más duradero. Pero claro, para esto hay que trabajar con la cadera, por eso el primer ejercicio la compete.

Simplemente tendrás que tumbarte boca arriba con los brazos en 45 grados, apoyar bien en el suelo y levantar la cadera aguantando la posición unos 30 segundos, después descansar. De esta manera estás fortaleciéndola para aguantar todo lo posible con una persona encima, por supuesto.

De hecho, siempre puedes ponerte algún peso encima para que sea más real y para hacer más fuerte tu cadera. Pero ve poco a poco, ya que es cansado. Continúa haciendo el ejercicio hasta que puedas aguantar 2 minutos seguidos con la cadera levantada y estarás preparado para poner en práctica tu cadera mejorada.

Postura del Iron Chef

Quizá no sepas cual es por el nombre, pero es posible que la hayas realizado o que esté en tus fantasías. Esta posición consiste en coger en brazos a la otra persona; por lo que es lógico que haya que ejercitarse lo máximo posible para aguantar y para no dejar caer, claro.

Y el mejor ejercicio para esto son sentadillas con saco de arena. La arena va deformándose según la coges, se mueve, por lo que te ayuda a tener estabilidad cuando tienes una persona en brazos. Además, debido a su peso fortalecerás tanto la espalda, los brazos y las piernas. 

Solo tienes que coger el saco y hacer una sentadilla despacio, mantén un poco cuando estés abajo y luego volver a subir. Realizar de 5 a 10 repeticiones y aguantando de 10 a 30 segundos en la última. De esta manera estarás más que preparado para aguantar una persona en brazos.

Si no dispones de saco de arena, siempre puedes utilizar una mancuerna o incluso una mochila llena de cosas. Siempre y cuando busques algo contundente, servirá para le fin de fortalecer la espalda, piernas y brazos.

Posición sentados en la cama (o en cualquier parte)

Es otra de esas posturas en las que parece que solo tienes que relajarte y no hacer nada. Pero no, esto vuelve a ser otro error, porque en todas las posturas se debe trabajar para obtener más placer. Y esta en concreto es compleja porque mucha gente acaba con dolor de espalda si no se hace bien.

Pero la solución es sencilla, porque estar sentado enfrente de tu pareja, recto y además tener que moverte, puede causar dolor en la espalda y cadera. Pero hay solución y pasa por hacer levantamientos en V.

Este ejercicio es doloroso también, al menos al principio, pero te va a proporcionar todo lo necesario para aguantar el tiempo que quieras. Solo tienes que sentarte en el suelo, igual que estarás en la cama, pero esta vez levanta las piernas formando una V con tu cuerpo. Aguanta 30 segundos en esta posición y descansa.

Después vuelve a hacerlo hasta que puedas aguantar lo máximo posible. Trabajarás tu cadera y tu espalda para hacerlas más fuertes y resistentes.

Posición a cuatro patas

Sin duda, una de las posiciones favoritas de todo el mundo, y no es para menos. Pero como en todas las anteriores, hay que trabajar para aguantar. Con este ejercicio vamos a trabajar tanto los glúteos como la cadera para que el cansancio no exista.

No es muy complicado de hacer, aunque cuesta. Simplemente tendrás que hacerte con una cuerda y colocarla fija en algún lugar, poner el otro extremo en tu cadera y aguantar. Pero no de cualquier forma, primero tendrás que sentarte apoyando tus glúteos sobre tus talones para después levantarte sobre tus rodillas contrayendo tus gúteos. Ahí es cuando tienes que aguantar unos cuantos segundos.

Después descansa y hazlo de nuevo, al menos 15 o 20 repeticiones. Terminarás con la cadera, los glúteos y la espalda fortalecida para aguantar en la posición del perrito todo lo que desees.

Posición clásica del misionero

Está claro que es una sino la más clásica de todas. Pero, por supuesto es otra de las más placenteras y que no suele faltar nunca. Sin embargo también es una de las que más aguante necesita, debes tener fuerza en los brazos y hombros aparte de la cadera.

Por eso, el ejercicio perfecto para tener la resistencia suficiente en esta posición es el aguante en flexión. Es sencillo, pero cuesta aguantar, claro. Solo tienes que posicionarte como si fueras a hacer una flexión, pero sin hacerla. Baja con los brazos, la espalda recta y los glúteos duros. Tienes aguantar así, con los codos cerca de las costillas al menos 10 segundos.

También puedes apoyar los antebrazos en el suelo y poner duro tu abdomen y glúteos. De esta manera ejercitarás todo lo importante para aguantar en el misionero. Varía entre estas dos formas y haz 4 o 5 series. 

Con estos cinco ejercicios fortaleces todo lo necesario para aguantar en el sexo, para disfrutar con ello y hacer disfrutar. Al final es de lo que se trata, cuanto más aguante, más posibilidades de placer tendremos.