La magia de un abrazo es para nuestra salud mucho más beneficiosa de lo que creemos.  Probablemente un abrazo no nos solucione nuestros problemas, pero si tiene una gran capacidad para aliviarnos y hacer que nos sintamos más queridos.

Dar un abrazo sincero es probablemente la mejor muestra de apoyo y además servirá para crear una gran conexión emocional entre tú y el receptor. Sin embargo, la cosa no queda ahí. Los beneficios para la salud son muchos y a diferentes niveles: A nivel físico, psicológico y emocional. 

A través de los análisis desarrollados por los científicos de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, se pudo llegar a la conclusión de que un abrazo es una medicina literalmente. El contacto físico estimula las neuronas, reduciendo y previniendo las enfermedades, tanto físicas como emocionales.

Tanto cuando abrazamos como cuando somos abrazados liberamos oxitocina, la hormona del amor, incrementando y mejorando el buen funcionamiento de nuestro organismo. Nos libera del estrés y la ansiedad creando un clímax de intimidad y afecto. Es por ello, que la Abrazoterapia es ampliamente recomendada. Y es que los abrazos habituales te ayudarán a mejorar a diferentes niveles: 

Reducción del estrés y la ansiedad

Cuando nos sentimos estresados nuestro cuerpo aumenta la producción de una hormona llamada cortisol, generando nerviosismo e inquietud.

Alcanzas la paz plena

A través de un abrazo aumentas la cantidad de serotonina y dopamina, produciendo automáticamente sensación de bienestar y tranquilidad. 

Mejora del sistema inmunitario

Al recibir un abrazo el sistema inmunitario se activa, previniendo enfermedades y mejorando nuestras defensas beneficiando a nuestro organismo. 

Se reduce la presión arterial

Con el contacto físico los mecanorreceptores de la piel llamados corpúsculos de Pacini se estimulan reduciendo dicha presión arterial. 

Mejora la salud del corazón

Aumenta el nivel de oxitoxina, mejorando el sistema cardiovascular. 

Envejecemos más tarde

Al abrazarnos, se prolonga la vida de nuestras células, estimulándose el proceso de transporte de oxígeno a los tejidos. 

Mejora el estado de ánimo

Los abrazos producen sensación de felicidad. Si te encuentras pasando por un mal momento, un abrazo seguro te hará sentir querido y por consiguiente de mejor humor. 

Reduce el riego de padecer demencia

Un abrazo equilibra el sistema nervioso, beneficiando a la persona que lo recibe y reduciendo la posibilidad de producir demencia a edad temprana. 

Genera seguridad y confianza en uno mismo

El recibir un abrazo te refuerza la autoestima favoreciendo la comunicación con las personas de tu entorno.   

Relaja los músculos

Un abrazo estimula la circulación en los tejidos blandos, liberando tensiones y calmando dolencias musculares. 

Como puedes ver son muchos los beneficios que generan la práctica del abrazo. Abraza a tus seres queridos, demuestra el aprecio que sientes por ellos y diles que te abracen. Esto se reflejará muy positivamente en la calidad de vuestra relación, de vuestra vida y también de vuestra propia salud.