El día que Tom Selleck besó a un hombre en los años 80 para demostrar que era ‘gay friendly’

Si pensamos en los mayores rompecorazones estadounidenses de la década de los años 80 no podemos evitar pensar en Tom Selleck. El atractivo actor debió su éxito a su fantástica habilidad para interpretar, pero también a su bigote como símbolo de virilidad que le auspició como símbolo sexual en una era de la ficción predominantemente machista. No obstante, todo ello no le evitó estar en el ojo del huracán y, de hecho, convertirle en un icono gay al tiempo que constantemente se especulaba sobre su orientación sexual.

A lo largo de su trayectoria, el actor ha negado por activa y por pasiva que le atrajesen los hombres y, de hecho, llegó a demandar a un tabloide por una suma de 20 millones de dólares para que pusiesen fin de inmediato a las habladurías. ¿Tom Selleck es gay? 

Tom Selleck es gay: El titular que puso contra las cuerdas al actor contra The Globe

En la década de los 90 Tom se había asentado como uno de los actores más queridos de la industria del celuloide. Se convirtió literalmente en un hombre de ensueño. Sin embargo, su estabilidad emocional y su imagen quedaron en entredicho cuando se masificó un rumor sobre su vida sexual. Este rumor se inició en la década de los 80 y estuvo coleteando durante más de diez años hasta que en julio de 1991 la gota de The Globe colmó el vaso.

Todo empezó cuando a inicios de ese año, un grupo de activistas gays llamado Outpost se organizó para salir a las calles y, literalmente, ‘sacar a Hollywood del armario’. Para ello, se dedicaron a recorrer la ciudad de Nueva York para empapelarla con fotografías de grandes iconos del cine, entre ellos Tom Selleck. Junto a su imagen se incluyó un texto que decía “absolutamente marica”.

The Globe, un tabloide que concentraba una tirada de 1,2 millones de ejemplares, decidió hacerse eco de lo ocurrido y publicó las imágenes de los actores que empapaban las calles. Además, el titular de la noticia fue “las estrellas gays detienen el tráfico de Nueva York”. Cuando Tom Selleck leyó el ejemplar se quedó de piedra y automáticamente se puso en contacto con los responsables del medio para exigirles que publicasen una retractación. Cuando recibió una negativa por su parte, decidió llevar el tema a los juzgados por difamación e intromisión en la intimidad. 

El documento contaba con 16 páginas en las que el actor alegaba que el medio “tenía la intención de perjudicar sus relaciones familiares, su trayectoria profesional, su reputación, sus empresas y sus negocios, entre otras cosas”. Tom se sintió muy herido y además de los 20 millones de dólares, exigió una indemnización (que no concretó) por “vergüenza, humillación y sentimientos heridos”.

La debacle se alargó durante varios meses y en agosto de 1991, al fin terminó en un acuerdo extrajudicial de carácter monetario cuya suma nunca fue revelada. Con el acuerdo The Globe decidió bajarse los pantalones y publicar un artículo de disculpa que decía algo así como “The Globe no pretendía dar a entender que Tom Selleck es o ha sido gay alguna vez».

Tom Selleck decide besarse con un hombre para probar que es un hetero friendly

A partir de entonces, Tom sintió la necesidad de aclarar que su demanda no tenía nada que ver con que él tuviese una visión negativa sobre los hombres gays. Declaró que bajo ningún concepto debía entenderse como una condena hacia los homosexuales.

“Mira, no es antigay decir que no eres gay”, zanjó el actor en una entrevista que concedió a The Morning Call hacia 1997. 

«Cuando The Globe publicó el suceso de aquellos homosexuales, yo acababa de comprometerme con mi mujer. Ella había dado a luz a mi hija. Además, eso me convirtió en el padre de un hijastro de 29 años. Este tabloide insinuaba que yo llevaba una doble vida. Fue hiriente para otras personas, y es ahí donde yo trazo la línea».

Selleck decidió sellar la polémica y demostrar que no tenía ningún tipo de problema con los hombres gays. Para ello aceptó un papel interpretando a un personaje gay en una película que se lanzó hacia 1997 In & Out. En ella dio vida a un reportero de televisión que no había salido del armario y cuya (¡sorpresa!) orientación sexual había sido expuesta por un tabloide sensacionalista años antes. Esta premisa tenía una relación directa con la realidad solo que (según declaraciones del actor) se diferenciaban en una cosa: El personaje de la película sí era gay y él no.

La escena en la que se besó con otro hombre fue una de las más esperadas en su lanzamiento y dicha secuencia sirvió para demostrar que, efectivamente, él no era homófobo.

«Como había demandado a varios tabloides por decir falsamente que era gay, la gente comenzó a decir que yo era antigay», reveló Selleck años más tarde, en una edición de 2015 de TV Guide. «Interpretar el papel acabó con esos dos rumores».

Pero, ¿por qué aparecieron tantos rumores sobre su homosexualidad? ¿cuál es su origen? Belleck no estaba seguro, aunque tenía algunas hipótesis:

«No sé de dónde viene. Supongo que algunas personas que son gays quieren que sea gay. Me parece bien«.

Tom ha estado casado con dos mujeres. La primera de ellas fue Jacqueline Ray hasta que se divorciaron hacia 1982. Cinco años más tarde, después de que Selleck tuviese una historia con la ex de Tom Cruise, Mimi Rogers, decidió casarse con Jillie Mack. Ambos siguen felizmente casados. 

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