Mike Parrow se ha hecho muy popular dentro del mundo de la lucha profesional. Desde hace varios años su carrera ha destacado por encima de la media recibiendo una gran cantidad de reconocimientos y galardones. Sin embargo, detrás de esa figura ruda, dura y masculina se encontraba un hombre que tenía miedo. Un enorme miedo a que la gente descubriese que es homosexual.

Uno de los principales problemas a los que se enfrentaba era a su miedo atroz a contárselo a su familia. De hecho, sus padre suponían el verdadero desafío y el motivo por el cual su vida se había bloqueado a nivel emocional.

Y es que, teniendo en cuenta que Parrow ha sido criado dentro de una familia religiosa y altamente conservadora, resulta totalmente normal comprender sus temores. Fue de hecho su ambiente lo que le llevo a fingir desde su adolescencia que era un hombre heterosexual y de hecho tuvo varias novias durante su juventud.

Todo cambió cuando al fin logró independizarse en la ciudad de Florida para adentrarse dentro del mundo de la lucha para convertirse en todo un referente. Fue entonces cuando pudo sentirse más libre y comenzar a moverse dentro del mundo del ambiente.

Sin embargo, se topó con una realidad donde también sufrió discriminación pues él por su aspecto no logró integrarse en el colectivo. Por lo visto, sintió algo de discriminación por no encajar en lo que “se supone” que “debe ser” un hombre gay.

Decidió enfocarse de una forma muy seria en su trayectoria profesional pues se sintió aislado. Por un lado sentía un miedo atroz a contarle a su familia su orientación sexual. Por otro, se sintió inadaptado dentro de mundo del ambiente LGTB.

A pesar de que cada vez se iba convirtiendo en un hombre más destacado dentro del mundo de la lucha, también su soledad iba haciendo cada vez más mella en él. La situación emocional que estaba viviendo le llevó hasta el límite e incluso se planteó la idea de acabar con su propia vida.

Cuando parecía que había tocado fondo y que se encontraba en su peor momento algo cambió. Fue cuando Morgan Cole apareció en su vida para cambiarla para siempre. De hecho, hoy es su marido. Sintió tal amor por él que en ello encontró el valor que le faltaba para salir definitivamente del armario y vivir la vida que tanto había deseado.

A pesar de todo ello, no fue fácil. En el mundo del deporte aún sigue siendo muy difícil salir del armario. Especialmente en un deporte como la lucha libre corría el riesgo de que su imagen “perdiese virilidad” y esto acabase afectando a su futuro profesional. Además, la reacción de sus padres seguía atormentándole.

Sin embargo, como suele ocurrir en la mayoría de los casos, su valentía fue recompensada y todo salió bien. De momento (y esperemos que en un futuro tampoco) su vida profesional no se ha visto afectada. Además su familia le ha abierto los brazos tal cual es. Además, hoy se ha convertido en todo un referente dentro del mundo LGTB al compartir los momentos más bellos de su boda en fotografías. ¡Increíble!