El ritmo de vida en la ciudad es frenético y lo más probable es que en la mayoría de veces tan sólo tengas tiempo para echar un polvo rápido. Sí, lo sé. Agobios en el trabajo, responsabilidades fuera del trabajo, (quizá tienes incluso hijos) o simplemente, te gusta ser directo e ir al grano. Es algo bastante excitante hacerlo. Sin embargo, este tipo de sexo no debe ser el marque tu vida sexual ni el que tomes por norma. Cuando las circunstancias te lo permitan, debes optar por sesiones más largas. Incluso si eres una persona muuuy ocupada y solicitada, debes hacer el esfuerzo para encontrar tiempo para sesiones más largas. Hazme caso, me lo agradecerás.

Practicar sexo lento te permite conocerte más a ti mismo y conocer mejor a tu novio (o a tu ligue), pero sobre todo te permite experimentar uno de los placeres de la vida en toda su intensidad. “Por supuesto que puedes pasarlo muy bien con el sexo rápido, pero durante el sexo lento, nuestro cerebro tiene más tiempo para procesar la experiencia de cada sensación“, declara Kate Balestrieri, fundadora de Modern Intimacy. “Como consecuencia, es como si tuvieses más capacidad para sentir. El sexo es algo multisensorial y al ralentizarlo puedes saborear mejor los olores, los sabores, las caricias y las imágenes que tienes ante ti”.

Esta sexóloga proporciona ocho beneficios de llevar la experiencia sexual a un nuevo nivel. ¡Presta atención!

Estos son lo beneficios del sexo lento

Puedes disfrutar más del contacto visual

Una sesión de sexo lenta proporciona la oportunidad de mantener el contacto visual, algo que agrega más intensidad al acto. Una mirada intensa o suave, puede multiplicar el potencial de las sensaciones. Y es que las neuronas espejo se activan a partir del contacto visual y promueven la resonancia límbica, es decir una mayor sincronización y complicidad.

Podéis redescubriros en un contexto dulce y más íntimo

Los toques y ritmos intesos pueden generar emociones agradables pero no hay que subestimar el poder una caricia suave. Durante una sesión de sexo lenta tenemos la oportunidad de experimentar los labios acariciando nuestra piel o el contacto de los dedos recorriendo nuestro cuerpo.

Hay más espacio para los juegos y la provocación

La provocación y los juegos pueden dilatarse lo cual permite incrementar la excitación. Durante una sesión de sexo lenta podemos llegar al borde del orgasmo tanto nosotros como nuestra pareja y detener la actividad justo antes del clímax. Hacer esto repetidas veces genera unas ondas de placer a través de todo el cuerpo que llevan el concepto de placer a otro nivel. Hay una práctica que se llama edging y que consiste en tener el control total sobre el orgasmo de nuestra pareja. Es recomendable practicarlo varias veces para alcanzar soltura.

El sexo dura más

Al ralentizar el ritmo el encuentro se hace más duradero. No permites que el estrés o la influencia del exterior condicione tu forma de practicar sexo. Al final se convierte en una experiencia de aventura que permite hacer una exploración de los cuerpos, los gustos y las expresiones del otro.

El orgasmo es mucho más intenso

Según un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine, el hombre tarda un promedio de entre 5 y 7 minutos en alcanzar el orgasmo. Sin embargo alargar el camino hasta él puede abrir los puntos de placer e incrementar significativamente su intensidad. En cualquier caso, practicar sexo no siempre debe tener como objetivo llegar al orgasmo.

Reduce la presión psicológica y minimiza los riesgos de padecer el síndrome de eyaculación precoz

Muchos hombres desarrollan problemas de eyaculación precoz porque se sienten presionados a la hora de alcanzar el orgasmo. Esta presión hace que incrementen su ritmo en los encuentros y que a menudo no lo disfruten tanto porque están condicionados por la idea de “tengo que alcanzar el orgasmo”.

Optar por una sesión de sexo lento elimina estas barreras psicológicas y se adquiere una mayor libertad, lo cual al final se traduce en una mayor capacidad para experimentar placer y vivir el sexo como realmente queremos vivirlo.

Estimula la creatividad sexual

Un lapso de tiempo prolongado da espacio a la creatividad sexual y promueve la autenticidad y las relaciones simbióticas. Se pueden probar nuevas alternativas como juguetes, lubricantes… Además, proporcionará una visión más amplia del encuentro y nos ayudará a valorar opciones que en un principio los encuentros exprés obvian.

Te permite experimentar el sexo tántrico

El sexo lento es una oportunidad perfecta para practicar el sexo tántrico. Bueno, en realidad es la única forma de hacerlo. Esta forma de practicar sexo centra gran importancia en la respiración y la conexión espiritual.