El arte es una de las formas de reivindicación más hermosas que tenemos a nuestro alcance. El arte cuenta con una asombrosa capacidad para humanizar y trabajar la empatía junto a otros valores sociales tan importantes como la solidaridad.

En los terrenos de la discriminación la deshumanización es una pieza importante. En el racismo, la homofobia y el machismo existe un ingrediente en común: La objetificación de las víctimas. A menudo se las ve con cierta distancia porque al fin y al cabo se las utiliza como un medio, un objeto que ayuda al discriminador a sentirse en una situación de poder.

Esto puede reflejarse en diferentes formas ya que las víctimas pueden convertirse en objetos sexuales, objetos de explotación laboral o simplemente objetos de violencia sistemática y por lo tanto objetos para marcar la territorialidad y el poder.

Gracias al arte el ser humano es capaz de superar este tipo de limitaciones, carencias y conflictos. La música puede servir como un puente fundamental para conectar a personas muy diversas. Su poder es enorme y puede ayudar a quitar la venda de los ojos de muchas personas.

La música puede ayudar a despertar la conciencia dentro de muchas personas que actúan sin ella. La estigmatización en la comunidad LGTB ha sido sistemática y siempre ha estado fundamentada en el odio a lo diferente. Y es que la diversidad ha supuesto una amenaza para el patriarcado y el sistema machista donde el hombre heterosexual ha dominado todos los espacios (económicos, políticos, sociales…) y ha participado de ellos con exclusividad.

La música y el arte ayudan a despertar conciencias para impedir este tipo de injusticias. Una canción sólo necesita de apenas unos segundos para conectarnos. No importa que hablemos diferentes idiomas, no importa que procedamos de países distintos. No importa que poseamos géneros distintos, sexualidades distintas o ideologías contrarias.

Hay algo en la música que logra reducirnos a lo esencial: Seres humanos. Una sola canción puede lograr que sus oyentes identifiquen qué es lo común entre todos nosotros. Qué es eso que nos une. Y no necesitamos más que reconocer esto para poder superar todas las limitaciones: Guerras, conflictos, violencia.

A veces es necesario hablar lejos de la política, lejos de la economía o lejos de las leyes. A veces es más sencillo hablar simplemente de sentimientos. Como colectivo necesitamos ese espacio precisamente porque necesitamos humanizar nuestro discurso. Necesitamos apelar a ese elemento común que todos tenemos como seres humanos: La compasión y el amor.

Los coros gays nacieron precisamente con ese fin. Enviar mensajes de amor, conectar con otros seres humanos, abrir los ojos del resto a partir del arte y la solidaridad.

Un coro gay: ¿Qué es exactamente?

Un coro gay está formado por una agrupación de hombres gays (o de mujeres si es un coro lésbico) que entregan literalmente su voz a todo tipo de piezas musicales. Lo hacen bajo la dirección y supervisión de un director de coro. Los coros suelen estar integrados por decenas de personas y su objetivo es lograr la visibilización del colectivo LGTB a través del arte.

Suele contar con una rutina de ensayos en la que se prepara un repertorio de canciones que posteriormente se interpreta en espacios públicos. Los coros gays pueden participar en galas benéficas, eventos de toda clase, festividades, teatros o incluso a nivel urbano en las calles.

Las bases de un coro gay son: Unión, amor, fraternidad, arte, visibilidad y activismo.

A pesar de que uno de sus objetivos principales es de tipo social: Dar visibilidad y ayudar a integrar al colectivo en la sociedad; un coro gay puede proporcionar muchos otros beneficios, también a nivel individual.

Beneficios de apuntarse a un coro gay

  • Reduce los niveles de estrés y tensiones, además de prevenir la depresión. Varios estudios indican que cantar beneficia a nivel mental, incrementando la oxitocina que ayuda a controlar estrés y ansiedad.
  • Mejora la función cardiovascular y previene ataques de corazón, ya que el ritmo respiratorio se ralentiza dando lugar a un efecto calmante.
  • Tu cerebro se mantiene joven y mejoras tu memoria, ya que al aprender nuevas melodías o letras estimulas a tu cerebro y trabaja más. Mejora también tu capacidad de concentración.
  • Te ayudará a ser una persona responsable y actuar de forma adecuada ante las adversidades que puedas encontrar en tu día a día.
  • Te dará una mayor seguridad. En los coros se aprende a base de errores y tanto tú como tus compañeros cometeréis muchos. De esta forma descubrirás que si te equivocas o hay algún inconveniente, el coro te respaldará en todo momento.
  • Ayuda a no roncar, ya que los músculos de la garganta trabajan y esto ayuda a que los ronquidos de la noche se reduzcan o incluso desaparezcan.
  • Viajarás más. Los coros tienen que viajar, y aunque necesitéis recaudar dinero para esos viajes te permitirá conocer nuevos sitios, gente, vivir experiencias y sentirte mejor contigo.
  • Te hace mejor ciudadano, ya que fomentará tu empatía. Los integrantes de un coro suelen tener mayor empatía que su entorno, más en un ambiente LGBT+ en que es más necesario que nunca.
  • Tendrás gente que te apoyará siempre que lo necesites.
  • Perderás el miedo escénico y vencerás tu timidez practicando una actividad que te gusta delante de mucha gente.
  • Serás mejor cantante y perfeccionarás tus habilidades musicales.
  • Adquirirás experiencia, la cual te permitirá acceder a nuevas oportunidades en el mundo de la música, si lo deseas.
  • Te sentirás una persona más útil y valorada, lo que reforzará tu autoestima y te ayudará a sentirte mejor contigo.
  • Te permitirá mejorar tu capacidad de trabajar en grupo, ya que esto requiere motivación, trabajar con otras personas y ser responsable.
  • No se necesita ningún nivel. Podrías apuntarte incluso sin tener conocimientos de canto ni de música. No se requieren grandes requisitos ni técnicas vocales concretas. 
  • Aprenderás a cantar en grupo y a colaborar con otras personas, viendo avances colectivos e individuales, conociendo tus puntos fuertes y débiles.
  • Aprenderás a reconocer las armonías y técnicas musicales.
  • Afinarás mejor, algo que es bueno si tienes problemas de afinación. Te ayudará escuchar a otras personas cantar y adaptar tu voz a la voz de los demás.
  • Conocerás a gente de otras edades, inquietudes y circunstancias, lo cual te enriquecerá personalmente muchísimo.
  • Lo pasarás bien y disfrutarás viviendo una nueva experiencia.
  • Serás el orgullo de tu familia y amigos, que irán a verte, además inspirarás a otros jóvenes a ser ellos mismos y sentirse felices de ser tal cual son.

Una oportunidad para conocer gente y visibilizar el colectivo

Otra de las principales razones para apuntarse a un coro gay es que tu vida social mejora, ya que podrás conocer a nuevas personas que comparten tus mismas inquietudes musicales. Personas a las que te une algo muy importante como el activismo LGTB aunque puede que descubras más razones por las que deseas compartir su compañía.

También conocerás a gente de tu misma orientación sexual. El coro brinda un espacio de conexión entre diferentes personas y esto resulta especialmente importante para aquellas que se sienten solas. Sobre todo aquellas personas que no son aceptadas por sus familiares o que se encuentran en la tercera edad y no tienen amigos. Allí encontrarán una segunda oportunidad e incluso una nueva familia.

Dentro de un coro las personas que se sienten solas pueden disfrutar de calor humano, compañía y personas con las que compartir impresiones y experiencias. Gracias a ello es muy posible encontrar nuevos amigos o incluso una pareja.

En realidad un coro gay puede ayudarte a darle algo de emoción a tu día a día. Al apuntarte a uno compartirás varios días a la semana con otras personas del colectivo realizando una actividad que te gusta, lo cual repercutirá positivamente en ti. Esto mejorará tu vida social y tu forma de ver el mundo.