¿En qué pensamos los gays mientras tenemos sexo? La verdad es que depende de muchas cosas. Por ejemplo de lo que nos apetezca en ese momento, del grado de atracción que sintamos por ese hombre y de otras 988674583 variables y circunstancias. Eso sí, existen algunos pensamientos que son bastante comunes:

¿Le estará gustando?

Estás practicando sexo con un hombre que no es especialmente expresivo. Parece concentrado en lo que estáis haciendo y su miembro está juguetón pero… Él parece en modo avión. No hay signos de placer en su rostro y eso te desconcierta… ¿Lo estarás haciendo bien…?

No le mires ahí…

Seguro que te ha pasado… Ligas con un chico en la disco. Él te encanta y te excita con sólo mirarte. Empieza la fiesta y todo parece augurar un orgasmo inolvidable, hasta que se quita la camiseta e intentas disimular por todos los medios tu cara de terror ante ese enorme y horrible tatuaje con faltas de ortografía… Te sigue excitando pero cada vez que miras ese tattoo se rompe la magia. No dejas de repetirte… ¡No le mires ahí!

Esto está durando demasiado

Al principio estaba siendo divertido pero ahora empiezas a sentir miedo e incertidumbre. ¿A este tipo no se le acaban las pilas? ¿Hay alguna forma de hacer que se le gaste la batería? Deseas terminar pero él no tiene ninguna intención y la gran pregunta te ronda la cabeza… ¿Falta mucho?

Sigue haciendo eso, sigue… ¡¿Por qué paras?!

No sueles decir claramente cómo quieres que tu novio te de placer pero cuando lo hace es como si se obrara un milagro. Sientes un placer increíble pero deja de hacerlo y se aleja de esa zona para centrarse en otra. Tú por dentro piensas… ¿Pero por qué paras? Justo ahora… ¡No te vayas, sigue! Aunque pocas veces se lo dices a él.

Nos está oyendo todo el vecindario

Teníais muchas ganas de tener un encuentro sexual y por fin os encontráis. Los preámbulos se convierten en más y más violentos y lo que se suponía iba a ser algo romántico acaba pareciendo una película de porno duro. Tu chico se emociona (a veces con sonidos de lo más extraños) y tú por dentro te preguntas… ¿Pero por qué hace esos ruidos? ¡Dios mío nos van a oir todos los vecinos!

Quiero tener un orgasmo pero NO quiero dejar de sentir este placer…

Estás experimentando un placer indescriptible y estás en mitad del clímax. Dudas si seguir incrementando la intensidad porque sabes que si lo haces vas a llegar al orgasmo y lo último que quieres es que esa sensación se vaya… Y este es la gran dilema filosófico de todo gran polvo.