Una noche Danny Stewart y Pete Mercurio, de 32 años de edad, regresaban a su casa de Manhattan en metro. De repente vieron algo envuelto en una sudadera. Al principio pensaron que se trataba de una muñeca de juguete, pero después descubrieron la triste realidad: Se trataba de un bebé abandonado.

“No tenía nada de ropa puesta. Únicamente estaba envuelto en una sudadera”, dijo Mercurio a la BBC. “Incluso su cordón umbilical permanecía casi intacto por lo que entonces me di cuenta de que acababa de nacer. Probablemente había nacido hacía un día o dos”.

En cuanto se dio cuenta de la gravedad del problema, Danny trató de buscar ayuda entre las personas que caminaban por allí, pero ni una le hizo caso. Fue entonces cuando decidió llevar al pequeño hasta el hospital y después a la policía para dejar constancia de lo ocurrido.

“Recuerdo que me giré hacia Danny y le dije en la acera mientras el coche policial se alejaba: ‘Estarás conectado con ese pequeño el resto de tu vida”‘. Declaró Mercurio.

Curiosamente, en aquellos momentos se estaba implementando en Nueva York un procedimiento de adopción exprés para pequeños que habían sido cruelmente abandonados por sus padres. Fue entonces cuando una de las juezas que formaba parte del proyecto de ley se entrevistó con Danny.

«Sr. Stewart, me gustaría hacerle saber lo que está ocurriendo en esta ciudad, con los casos de bebés abandonados. Deseamos darles un hogar de acogida preadoptivo y necesitamos que sea tan rápido como sea posible ”, le comentó la jueza. «¿Estaría interesado en adoptar a este bebé?»

“Sí, pero dudo que el proceso sea sencillo”, le contestó él.

«Bueno, es probable», le respondió ella.

En aquellos momentos, Danny experimentaba una especie de euforia hasta aquel momento desconocida. Era felicidad. Sin embargo, a su novio en aquellos momentos no le gustó. Pete de hecho incluso llegó a enfadarse porque no se veía preparado para cargar con la responsabilidad que suponía tener un bebé. Y es que la pareja convivía en un apartamento minúsculo y además lo compartían con un amigo. Se sintió terriblemente molesto de que Danny hubiese dado aquel paso sin consultarle antes.

La situación se volvió límite y en los momentos en que Danny esperaba la llegada de su ahora hijo, Pete decidió abandonar el apartamento y comenzó a hacer las maletas.

Sin embargo, las cosas cambiaron cuando vieron al bebé. Pete Mercurio confesó que al sostener al pequeño pudo sentir una ola de calor. Me agarró el dedo y lo apretó con todas sus fuerzas. Únicamente me miraba y yo únicamente le miraba a él. Fue entonces como si esa presión en mi dedo activase una puerta de mi corazón y se abriese de par en par. Entonces me di cuenta de que yo podría ser uno de sus padres, uno de sus papás”.

La resolución del procedimiento les permitió recoger al bebé para navidades y la pareja aceptó encantada. Fue entonces cuando se apuntaron a una escuela para ser papás y condicionaron el apartamento en el que vivían para que el pequeño se hospedase con ellos. Superaron los exámenes psicológicos y un año después la adopción era una realidad. Diez años después la misma jueza que les concedió la adopción los casó con la aprobación del matrimonio igualitario.

Esa misma mujer, la que nos convirtió en una familia, fue una vez más, quien nos casó. Fue algo mágico. Como si cerrase el círculo“, comentó Stewart.

En la actualidad aquel pequeño bebé tiene 20 años y se llama Kevin. Estudia una carrera de matemáticas en la universidad.