2020 ha sido un año en el que las circunstancias han imposibilitado la celebración del Orgullo LGTB en las calles. Sin embargo, esta pandemia no ha conseguido acallar nuestras voces y de hecho, podríamos decir que este año el orgullo ha tenido mucho más eco en Internet y las redes sociales. Escocia ha sido uno de los países que se ha convertido en noticia, y no por cualquier cosa.

Este país del norte europeo se ha puesto manos a la obra en la creación e implementación de una ley que incluirá la historia el colectivo LGTB como una asignatura dentro de los colegios. Gracias a esta propuesta todos y cada unos de los estudiantes podrán conocer el origen y el desarrollo del movimiento.

Etsa nueva ley ha convertido a Escocia en el primer país de todo el mundo que brinda formación y educación sobre el mundo LGTB dentro del ámbito escolar. Es cierto que actualmente existen varios países que han adoptado estos contenidos para desarrollar debates dentro de otras asignaturas, sin embargo es la primera vez que se crea una asignatura especifica sobre nuestro colectivo.

Esto supone un gran avance, pues sabemos que el problema de la homofobia está en la desinformación y el desconocimiento. Garantizar educación a este nivel, es garantizar seguridad de nuestras generaciones futuras y presentes.

«Esto ayudará a incorporar aún más la educación LGTB en nuestro plan de estudios y en lugar de reducirlo a lecciones específicas para mejorar el entorno de aprendizaje para niños, iñas y jóvenes. Esta implementación de las recomendaciones del Grupo de Trabajo LGTB+ permitirá a los educadores brindar conciencia, comprensión y aprendizaje LGTB en cualquier materia dentro de nuestro plan de estudios«.

Este gurpon de trabajo ha sido estimulado por la Organización No Gubernamental Time for Inclusive Education. La finalidad que se halla detrás es la erradicación total de la homofobia, bifobia y transfobia que existe dentro de los centros escolares y que supone un gran peligro social.

Además, el fortalecimiento del sistema educativo en esta dirección también responde a las peticiones de los propios alumnos de los centros educativos. «Al no adoptar un enfoque prescriptivo dentro de nuestro plan de estudios, los resultados de su implementación permitirán a las autoridades educativas individuales desarrollar y ofrecer clases relevantes que cubran las necesidades de todos los alumnos. Todos los niños tienen derecho a recibir una educación que refleje el mundo en el que vivimos y el mundo en el que queremos vivir«, añade el Ministerio.