Después de una disputa ardua, el Gobierno de Ministros ha aprobado la Ley Trans fusionándola con la Ley LGBT. En plena semana del Orgullo, la nueva ley garantiza la protección de los derechos de las personas LGBT, incluyendo al colectivo trans, una ley que legaliza la autodeterminación de género y que, no obligará a las personas trans a declararse enfermas antes de poder iniciar su proceso de transición o cambiar su sexo legal en su Documento Nacional de Identidad. Para poder iniciarlo sólo deberán dejar patente su voluntad y reafirmarán su decisión ante el Registro Civil tres meses después.

De esta forma, España se une al resto de países que han despatologizado el reconocimiento de la identidad de género, entre ellos Argentina, Portugal, Dinamarca o Malta. Según la nueva normativa una persona mayor de 16 años podrá solicitar motu propio la rectificación de su género en el Registro Civil. La Ley Trans supone una actualización de la ley de 2007 que marcó un antes y un después, pero que aún no ofrece garantías. Y es que, según la ley de 2007, todas aquellas personas transexuales debían reconocer que sufrían una enfermedad, la conocida “disforia de género” y estar dos años hormonándose para poder finalmente acceder al cambio de identidad de género.

“En este Orgullo, hacemos historia, al dar un paso de gigante en los derechos LGBTI y particularmente en los derechos de las personas trans”, declara Irene reconociendo el esfuerzo incansable que han hecho desde el colectivo LGBT para lograr al fin la despatologización de la transexualidad. Además, la ministra también ha señalado que ellos son los protagonistas de la ley, aunque también “las mujeres feministas de este país. Es una ley feminista que entiende que o llegamos todas o no llegará ninguna. Hay miles de mujeres feministas en nuestro país, entre las que me incluyo, que estamos convencidas de que siempre que se garantizan los derechos humanos, hacemos una sociedad más libre”.