A sus 92 años, Frances Goldin no ha faltado a ninguna reunión del Orgullo LGTB durante los últimos 30 años. Recordemos que hace 30 años la festividad del Orgullo no tenía el impacto que hoy tiene, no estaba tan aceptado como hoy por la sociedad ni generaba las enormes fiestas que hoy genera. Así es. Incluso cuando la diversidad y el amor homosexual estaban vistos como algo negativo y un motivo de peso para discriminar, Frances asistía llena de orgullo (nunca mejor dicho) y alegría.

¿La razón? Sus hijas. Salli (actualmente tiene 70 años) y Reeni (de 68), son lesbianas. Ellas han tenido la fortuna de contar con el apoyo y amor incondicional de Frances.

Esta orgullosa madre ha asistido todos los años con el mismo cartel: «Adoro a mis hijas lesbianas. Mantengámoslas a salvo» (la última frase la añadió hacia 1993.

«La respuesta que he recibido siempre por parte de la gente me ha hecho seguir adelante», declaró Frances en una entrevista. Además, también asegura que durante todos los años que ha asistido al Orgullo ha recibido la misma pregunta por parte de chicos y chicas jóvenes que pertenecen al colectivo LGTB: ¿Puedo adoptarla como madre?

A lo largo de los años ha podido toparse con la triste realidad que aún sigue rompiendo muchas familias: La homofobia y el rechazo total. Su cartel ha hecho que muchos jóvenes se acerquen a ella para contarle sus historias y pedirle ayuda. Ella, incluso ha escrito numerosas cartas a los padres y madres de estos jóvenes para ayudarles a abrir los ojos, según cuenta en una entrevista.

«Creo que he conseguido cambiar la mentalidad de algunas personas y estoy muy contenta con ello. Todos los padres deberían apoyar a sus hijos homosexuales, si no lo hacen se perderán mucho de la vida».

A continuación podemos ver preciosas instantáneas de Frances en el Orgullo gay a lo largo de estos años. ¡La amamos!