El sexo es uno de los grandes placeres de la vida. La forma en que lo practicamos así como la persona (o personas) con las que lo hacemos resultan determinantes. Dependiendo del momento de nuestra vida y otras mil millones de circunstancias más, experimentamos diferentes tipos de relaciones sexuales.

A continuación hablaremos de los más habituales. ¿Los has practicado todos?

La primera vez

Los nervios y la torpeza propia de la inexperiencia suelen ser los principales protagonistas de esa gran primera noche. Tanto tú como él estáis concentrados en alcanzar el orgasmo, sin embargo, los nervios hacen que el clímax sea misión imposible. Esto se resume muy bien en un motivo: La falta de práctica. Si el chico con el que pierdes tu virginidad también es virgen, la situación se puede complicar aún más. Sin embargo, si él tiene experiencia en el terreno del sexo, probablemente lo disfrutes más y te ayude a alcanzar el orgasmo más fácilmente.

El polvo de una noche

Sales una noche y ese chico que te llamó la atención desde que entraste en la discoteca se acerca a ti. Una cosa lleva a la otra y cuatro horas después te ves en la cama sudando y resoplando ante lo que ha sido el mejor polvo del mes. ¡Sí! ¡Lo necesitabas! Un encuentro fortuito, sin compromiso, divertido y con un hombre que te encanta.

Ese amigo que lo hace tan bien

Probablemente ese amigo sepa más cosas de ti que la mayoría. Especialmente en lo que concierne al sexo. Incluso sabe cómo debe tocarte para que experimentes el máximo placer (algo que la mayoría de chicos desconoce). Tenéis complicidad, es atractivo, y sobre todo… ¡Hay una gran confianza! Esto último probablemente sea lo más importante de todo. Te transmite tal sensación de tranquilidad y confianza que puedes dejarte llevar de verdad con él en la cama. Es por eso por lo que se ha convertido en tu «amigo con derecho a roce» o tu «amigo de agenda». Los encuentros con él son sobre todo relajados, placenteros y súper disfrutados.

El encuentro eterno

El encuentro sexual eterno es uno de los mejores. Estáis súper cómodos y ambos tenéis la misma idea en mente: Vais a alargar el encuentro todo el tiempo que sea posible para poder disfrutar de vuestros cuerpos durante horas. Hay varios en las que tenéis que parar y echar el freno porque si no lo hacéis eyacularéis y… ¡Eso es precisamente lo que no queréis!

El encuentro FAIL

Estás a cien y te muestras especialmente receptivo. Sin embargo… No es el día. Lo que parecía ser un encuentro súper apasionado se ha convertido en lo que pudo ser y no ha sido. Tu chico ha experimentado un gatillazo (disfunción eréctil). Incluso puede que te haya ocurrido a ti en lugar de a él. La cuestión es que estos enuentros se llaman FAIL y pueden ser bastante decepcionantes aunque por otro lado también son de lo más normales.

Nuestro cuerpo no siempre está al 100% y nuestro miembro no es una máquina que responde de forma automática siempre que se le necesite. Hay ocasiones en las que por estrés u otros problemas de salud el pene no puede afrontar la tarea de penetrar. En estos casos hay dos opciones: O bien postergar el encuentro y asumir la situación con cariño, comprensión y muchos mimos, o bien continuar con el encuentro sin que se produzca la penetración por parte del partícipe afectado.

El encuentro exclusivamente sexual

«Cállate y dame sexo». Esos encuentro también podrían llamarse «Sexo, sexo y más sexo». Y básicamente son aquellos en los que sabes perfectamente que ese chico con el que estás compartiendo cama desnudo no tiene absolutamente nada que ver contigo. De hecho sois la noche y el día y en el fondo ni siquiera te cae bien.

Sin embargo… ¡Es muy bueno en el sexo! Así que, aunque ambos sabéis que no seréis amigos ni nada parecido, os complementáis muy bien en la cama, así que aprovecháis y tenéis buen sexo para después despediros de una forma bastante… aséptica.

El sexo de despedida

Hay muchas razones por las que puedes practicar este tipo de encuentros. O bien porque uno de los dos se marchará para ir a vivir a otro sitio, o por ejemplo, porque ambos sabéis que vuestra relación se ha acabado. En este segundo caso este tipo de encuentros sexuales suelen ser bastante más tiernos, e incluso melancólicos (aunque por supuesto, también pueden ser pasionales, todo dependerá). La cuestión es que, es un encuentro especial precisamente porque ambos sabéis que será la última vez que tendréis sexo juntos.

Suelen ser mucho más cariñosos y suaves de lo normal y sobre todo priman las emociones y los deseos de transmitir amor y cariño.

Después de una pelea

Sexo tras una pelea… ¿El mejor de todos? Este tipo de encuentros suelen ser los más brutales. Precisamente porque después de una enorme discusión son los propios sentimientos de enfado los que actúan como carburante. El resultado es un sexo que tiende a ser duro, guarro, salvaje y con un orgasmo realmente explosivo. Además, es una buena forma de aliviar tensiones. Ya sabes, ¡haz el amor y no la guerra!

El sexo con tu chico

El sexo en pareja: Es la opción más común. Tu chico sabe tocarte muy bien. Quizá no es el mejor en la cama pero eso lo compensa con todo lo demás. Los encuentros con él son de todo tipo: Sexo romántico, sexo apasionado, sexo guarro… Pero todos acaban igual: Con besos, amor y cariño. Vuestra conexión es única y especialmente fuerte en la cama.