¿Estás pensando en leer un buen libro de comedia romántica con protagonistas gays? Si es así, sigue leyendo porque hoy vamos a hablar con un autor independiente al que ya hemos tenido el placer de leer. ¡Presta atención!

Los lectores de The Stonewall te están leyendo y se están preguntando quién es José Manuel Blanco. ¿Quién es?

¡Hola! Soy escritor de libros LGBT (mantengo un blog sobre ellos), especialmente con protagonistas gays y de no ficción. Tengo publicadas dos comedias: Dónuts, barbas y mancuernas, y Pueblo chico, infierno grande. También, un libro de relatos de humor, algunos de ellos con protagonistas gays: Revolución en la Red. Por último, está una guía de viajes con lo más curioso y sorprendente de Río de Janeiro: Río, 21 grados. Además, participé en uno de los libros de MOLPEditorial, Escribir y publicar una novela, donde más de una decena de escritoras y escritores dimos consejos sobre personajes, estructura, marketing…

¿Por qué crees que deberían leer tus libros? O en otras palabras, ¿qué puedes ofrecerles como creador de ficción?

Les ofrezco un rato divertido y agradable con personajes del colectivo, comedia y feel good.

¿Cómo definirías tu estilo como escritor? ¿Qué escritor o libro ha influido en tu trabajo como autor y a la hora de desarrollar tu estilo?

No se me ocurren ahora influencias, que seguro que hay. Siempre pienso que me ha influido el bagaje como periodista: buscar la concreción, el cuidado con la adjetivación… Así, intento que mi estilo sea directo, nada recargado o excesivo.

¿Por qué comedia romántica?

Quería escribir comedia (diálogos, situaciones…), y por otra parte el amor es algo que está presente en muchos aspectos (por no decir todos) de nuestra vida. Así han salido las dos primeras novelas, pero no sé cómo serán las siguientes.

¿Por qué comedia romántica gay?

Quería escribir protagonistas gays. Con Dónuts, barbas y mancuernas, que fue la primera novela, era lo que me pedía el cuerpo en ese momento. Es lo que quiero seguir haciendo. Por fortuna cada vez hay más historias diversas, y es un gustazo verlas o leerlas.

¿Pueblo o ciudad? En tus dos comedias están presentes ambos espacios, a veces jugando un papel importante…

Me gusta mucho la ciudad por el nivel de oportunidades y experiencias que tienes. En ese sentido, Sebas, uno de los protagonistas de Pueblo chico, infierno grande, es todo lo contrario a mí: a él no le gustaba la ciudad donde estudió la carrera y pudo regresar al pueblo para vivir la vida que quería.

Además, la sombra de la homofobia no está presente en ninguna de tus tramas. ¿Crees que muchos hombres homosexuales abandonan el pueblo porque la homofobia está más presente allí que en la ciudad? ¿De no ser así muchos permanecerían en sus respectivos pueblos?

Sí. Son numerosas las historias y testimonios de ambientes opresivos y de cómo en la ciudad te puedes liberar y vivir lo que quieres ser. Es algo que de alguna manera quería plantear en Pueblo chico, infierno grande: Villanueva de la Encina, el pueblo donde se sitúa la mayor parte de la acción, es un lugar idílico donde el alcalde es gay y organiza grandes fiestas en su casa por Eurovisión. Además, Mercedes, otro de los personajes, alaba su compromiso con el mundo rural y dice que es “el soltero gay de la comarca”. Me apetecía crear ese mundo rural idílico, como decía antes, o idealizado.

¿Qué estás leyendo ahora? ¿Y escribiendo? ¿Hay nuevas novelas en marcha?

Estoy leyendo varios libros a la vez. De temática gay, la comedia romántica Se busca novio, de Alexis Hall, y la novela del Oeste El poder del perro, de Thomas Savage, que se acaba de adaptar al cine.

Estoy revisando un libro de no ficción sobre memoria LGBT en ciudades del mundo y empezadas dos novelas, que están algo paradas.

¿Alguno de tus personajes se ha hecho un hueco especial en tu memoria? ¿Alguno de tus libros se ha convertido en tu ojo derecho?

Le tengo cariño a Sebas, el alcalde de Pueblo chico, infierno grande, por la vida tan plena y divertida que le construí, muy alejada, por desgracia, a la vida real de muchos hombres gays en el mundo rural.  

Estás desarrollando tu carrera como escritor sin el apoyo de una editorial. ¿Puede un escritor de ficción vivir de ello en la actualidad?

Sé que hay gente que obtiene sus buenas ganancias, combinándolas con otros ingresos como clases, mentorías, correcciones, edición de libros… Son no solo escritorxs de ficción, sino también de no ficción, profesorxs de escritura, mentorxs… Es ver la profesión literaria como algo más que publicar ficción para vivir de ello.

¿Qué mensaje tratas de enviar con tus libros al público LGBT?

Que tenemos historias divertidas que contar, que en la ficción hay mundos agradables en los que encontrarnos y en la no ficción una memoria que grabar en el tiempo o que recordar para saber cómo vivían nuestros antepasados.

Nosotros ya hemos leído tus novelas, pero muchos de nuestros lectores seguro que desean hacerlo. ¿Dónde pueden encontrarlas?

Las tenéis todas en mi página de autor de Amazon. También las podéis encontrar en Goodreads.

¿Cómo te gustaría terminar esta entrevista?

Os animo a que leáis mis libros y otras comedias con protagonistas del colectivo, para que veáis que nosotrxs también podemos ser personajes de este tipo de historias en la ficción. ¡Que las disfrutéis!