Channing Smith tenía 16 años y nunca había hablado abiertamente de su sexualidad. Soñaba con ser ingeniero y le gustaban las motos, la música y los coches Corvettes. Pero todos sus sueños quedaron a un lado cuando se enfrentó al miedo de ser estigmatizado. En el pueblecito sureño de Tennessee donde vivía señalar a un adolescente como gay puede destrozar su vida social. 

El hermano mayor de Channing, Joshua Smith, es quien ha detallado lo sucedido con sus declaraciones. La misma noche de su muerte Channing vio en Snapchat e Instagram capturas de una conversación privada que había mantenido con otro adolescente. Se trataba de mensajes de carácter sexual explícito que lo exponían ante todo su entorno.

La última publicación de Channing fue un mensaje en su cuenta de Instagram. En él anunciaba que iba a dejar las redes sociales por un tiempo y lamentaba no poder confiar en nadie. Horas después su padre se levantaba de la cama para apagar la luz de su dormitorio y se encontraba el cuerpo. 

Joshua afirma que a pesar de que su familia es conservadora sus padres nunca habrían renegado de su hermano por su condición sexual. También cree que la persona que subió las capturas debe asumir alguna responsabilidad

«El acoso cibernético mató a mi hijo», estas son las palabras de Crystal Smith. La madre de Channing quiere que se recuerde que «publicar una pequeña foto puede destruir la vida de alguien».

La familia acusa al fiscal del distrito de no investigar con la seriedad debida el caso. La fiscalía alega estar haciendo todo lo que puede. Pero el año pasado se publicó un vídeo en el que el fiscal Craig Northcott hacía declaraciones contra la comunidad LGTB. Decía que no reconocía el matrimonio homosexual y que estas personas no están protegidas ante la violencia doméstica. 

Las críticas de la familia también se extienden hacia la escuela de Channing. Según dicen no han tomado medida alguna contra los alumnos que publicaron las capturas. Tampoco han hecho ninguna declaración o mención pública sobre la muerte de Channing. Ante el silencio de la institución docenas de alumnos se organizaron. Se creó una plataforma en las redes llamada Justice for Channing (Justicia para Channing) y se realizaron manifestaciones y una vigilia.

Gracias a esta plataforma Billy Ray Cyrus, un famoso músico country, viajó para actuar en el funeral de Channing. Él y su padre interpretaron la canción favorita del adolescente. 

Lo que parece mentira es que aún a día de hoy instituciones y cargos públicos mantengan el silencio frente a casos como este. Situaciones que incluso en el llamado país de las libertades, o en el nuestro, nos estigmatizan. Que llevan a un muchacho con toda la vida por delante a tomar decisiones sin retorno. Y mientras las instituciones no hacen nada, son los adolescentes quienes dan un paso adelante en su memoria. Pero hacen falta muchos más. Las siguientes acciones deben ser preventivas y efectivas. Actuar en nuestra memoria nos da visibilidad. Actuar en nuestra defensa nos da la vida.