Durante la emisión del partido, se difundieron fotografías en las que aparecía un grupo de aficionados izando una bandera arco iris antes de que el personal de seguridad la confiscase. Este hecho de clara censura se ha producido poco después de que la UEFA, la máxima autoridad del deporte, ocupase el centro de otra polémica con la comunidad LGBT. Y es que, el organismo prohibió la emisión de anuncios de temática LGBT durante la celebración de los partidos de Rusia y Azerbaiyán.

Ante este último incidente, los representantes de la UEFA han declarado que no se ordenó ninguna sustracción de la bandera LGBT. “Aún estamos llevando una investigación sobre lo que ha ocurrido. Nos pondremos en contacto con el delegado responsable de seguridad y de las autoridades locales para arrojar luz sobre este tema”.

“La bandera arco iris refleja los valores fundamentales de la UEFA, pues promueve todo aquello en lo que nosotros creemos: Una sociedad más igualitaria, tolerante con todo el mundo, y la UEFA he ha asegurado de que la bandera fuese devuelta al aficionado”, finaliza el comunicado, por supuesto sin mencionar en ningún momento la palabra “LGBT”.

La UEFA se ha visto cuestionada en varias ocasiones a lo largo de la Eurocopa después de que se decidiese a prohibir la iluminación del estado de Múnich con los colores arco iris. A los pocos días, probablemente debido al revuelo que se formó, aprobó la inserción de paneles publicitarios con temática arco iris en los terrenos de juego. Sin embargo, prohibió a Volkswagen exhibir paneles LED arco iris en Rusia y Azerbaiyán, alegando que tan sólo estaba cumpliendo la normativa local vigente.