16 hombres han sido arrestados por la Policía de Uganda bajo la posibilidad de que fuesen homosexuales y hubiesen incurrido en la trata de humanos.

Los hechos tuvieron lugar en un barrio situado en las afueras de Kampala y fue uno de los policías implicados en su arresto el que informó sobre ello de forma anónima (pues no podía hablar con la prensa legalmente).

Según los activistas que luchan por los derechos humanos y la diversidad sexual y de género, los ataques contra la comunidad LGTB se han visto incrementados. Esto se ha debido entre otras cosas a que el ministro de ética de Uganda, Simon Lokodo trata de aprobar una ley que legaliza la pena de muerte debido a prácticas homosexuales. En la actualidad el código penal de Uganda castiga los actos sexuales «contra el orden natural» a través de una brutal sentencia de cadena perpetua.

Además durante este mes, Simon Lokodo confirmó que diferentes legisladores están movilizándose y prestando apoyo a la ley antigay. Dicha ley sancionaría la exhibición de la homosexualidad. Esto no sólo tendría efectos negativos sobre la salud psicológica y emocional de la comunidad gay y supondría una involución en cuanto a conquistas sociales y derechos humanos. Además, de aprobarse, también afectaría muy negativamente los esfuerzos para frenar la expansión del VIH a través de África Oriental.

Y es que si se criminaliza la homosexualidad y a todas aquellas personas que pertenecen a la comunidad LGTB no resultará posible diseñar una respuesta efectiva y adaptada a la realidad social contra una enfermedad vírica que puede ser letal como el VIH.

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