Una activista del colectivo LGTBI fue asesinada después de haberse publicado sus datos en una web rusa que anima a “cazar gays”.

Yelena Grigoryeva fue asesinada después de que se hubiesen publicado sus datos en una web rusa que animaba a encontrar y cazar a personas del colectivo LGTBI. 

Fue apuñalada varias ocasiones en espalda y cara. Su cuerpo fue hallado sin vida cerca de su casa.

De esto hace ya siete meses, aunque no es más que una prueba más de la crítica situación que están viviendo nuestros hermanos de Rusia.

La web que anima a cazar gays

La página se llama Saw, como la famosa saga de películas en que John Kramer atrapa a sus víctimas en juegos y comprueba en ellos su voluntad de vivir por medio de torturas físicas y psicológicas.

La web llevaba tan solo un año abierta cuando esto sucedió, aunque no fue hasta el fallecimiento de la activista que esta finalmente llegó a ser cerrada. 

Hasta ese momento se habían recibido innumerables quejas contra la web, incluso medios y grupos que luchan por los derechos del colectivo habían denunciado agresiones, acoso y desapariciones.

La web abrió en el 2018, y tan solo unas semanas después de haber iniciado su andadura fue denunciado el asalto a tres hombres de manera violenta, aunque seguramente hubo muchas más víctimas que no denunciaron por miedo a lo que les pudiese pasar.

Para ellos cazar, matar y torturar a personas del colectivo suponía una forma de diversión. Quien quisiera podía acceder a datos de personas del colectivo LGTBI por tan solo 200 rublos, menos de 3 euros. 

Si una persona quería borrar sus datos de la base de datos tenía que hacerlo a un coste de 1500 rublos, más de 21 euros. Solo así se librarían del acoso y derribo de los cazadores de gays, enterándose de que estaban en la lista y pagando.

Saw se promocionaba en las redes sociales con el evento Chechnya’s Comeback, en donde hablaban de “peligrosos y severos regalos” a grupos que defienden los derechos LGTBI en Ekaterinburgo y activistas como Yelena Grigoryeva.

El nombre del evento hace referencia a la purga gay de Chechenia de 2017 en que muchos hombres fueron secuestrados, torturados y asesinados por su orientación sexual, en algunos casos no demostrada. Los responsables no han sido castigados por ello, y las autoridades rusas fueron cómplices de ello.

Caso Grigoryeva

Aunque Yelena Grigoryeva había denunciado amenazas muchas veces, su asesino no ha sido considerado un delito de odio sino una muerte por motivos domésticos porque conocía a la otra persona. 

El sospechoso fue un hombre de 38 años de Kirguistán que se encontraba ebrio en el ataque. Aunque posteriormente se liberó y anunció que se había arrestado a otro sospechoso.

Antes de su fallecimiento denunció amenazas, aunque no se las tomó en serio. Su familia dijo que no había forma de vincular en ese momento el asesinato con las amenazas de muerte. 

Los grupos por los derechos del colectivo piden justicia por ello y quieren que dejen de sucederse estos hechos para que los miembros de la comunidad LGBTI puedan ir tranquilos por la calle y en su día a día. ¿Será algún día una realidad?

A nosotros desde luego nos encoge el corazón esta situación y defendemos un único camino para solucionar las cosas: La lucha.