Los hombres militares gays corren peligro en Corea del Sur. A pesar de que la situación de abuso es mucho más agresiva en Corea del norte, Corea del sur sigue siendo escenario de numerosos abusos contra el colectivo LGTB. Hace poco, los pertenecientes al cuerpo militar del país han iniciado una denuncia pública contra las autoridades por incluir leyes claramente homófobas dentro de su código penal.

Y es que, dentro del sector militar no está permitido ser homosexual. De hecho si se descubre que cualquier militar siente atracción por personas de su mismo sexo será castigado con penas de prisión independientemente de las aportaciones que se hayan podido hacer al cuerpo en materia de seguridad. Lo más preocupante de todo, es que esta ley afecta a todos los hombres surcoreanos y no sólo a aquellos que quieran dedicarse al sector militar profesionalmente. En Corea del sur es obligatorio formar parte de las fuerzas armadas un mínimo de dos años por lo que todos los hombres del país están peligrosamente expuestos a este tipo de injusticias.

Un buen ejemplo de la situación, es lo que le ocurrió a Fang. Este hombre fue introducido en prisión junto a más de 20 soldados después de haber sido literalmente cazados después de un proceso de investigación contra los militares gays iniciado en 2017. Y es que, no sólo fueron detenidos sino que además fueron utilizados como cebo para descubrir y cazar a otros hombres. Para ello, las fuerzas de seguridad les obligaron a utilizar aplicaciones gays para descubrir qué otros militares homosexuales estaban tratando de tener relaciones sexuales con hombres.

Persecución sistemática a los militares gays

El sistema penal del país estipula en su artículo 92.6 que aquellos hombres que formen parte del cuerpo militar y que tengan relaciones sexuales con otros hombres serán castigados con dos años de prisión. Además, el tribunal también puede determinar que se realicen todo tipo de trabajos forzados como pena adicional a la cárcel.

La situación que se está viviendo en el país está tornando en oscura precisamente porque con el tiempo se está convirtiendo en una verdadera caza de brujas.

El Centro de Derechos Humanos del Ejército ha declarado que en la actualidad hay tres oficiales que están bajo sospecha y bajo una investigación porque han sido acusados por terceras personas, una de ellas un terapeuta que atendía a uno de ellos. Desde allí tratan de hacer visible una realidad que está atentando de forma directa contra los derechos humanos. En palabras de su director: «Que un terapeuta revele la orientación sexual de un militar sin recibir previo consentimiento por éste revela hasta qué punto se vulneran los derechos humanos dentro de las fuerzas armadas surcoreanas».

Por su parte la institución del ejército se lava las manos y alega que está siguiendo las órdenes dictadas por el Ministerio de Defensa que indica que son unas medidas necesarias para eliminar la sodomía dentro de las fuerzas de seguridad y mantener unos hábitos de vida saludables.

Esperemos que se logre generar un cambio dentro de la legislación del país se acabe con esta terrible violación de derechos humanos.