Kyran Trodden y Ryan Morgan tan sólo tienen 25 y 28 años respectivamente, pero ya han formado su propia familia. Estos papás gays se han hecho famosos en redes sociales, o… quizá sería más preciso decir que sus hijas gemelas se han hecho famosas.

Y es que ambos escogieron la gestación subrogada como el método para formar una familia, aunque no contaban con que se tratase de dos gemelas en lugar de una única hija (o hijo). Sin embargo, esta sorpresa inicial dio paso a la alegría y una gran ilusión por convertirse en los papás de dos hermosas criaturas.

Ellas ya han nacido y se llaman Aria y Skylar. Sin embargo, estuvieron sujetas a un riesgo de salud importante durante el proceso de gestación. Las hijas de los Morgan-Trodden sufrían del síndrome de transfusión de gemelo a gemelo. Este síndrome puede ser peligroso pues significa que uno de los bebés gemelos traspasa su riego sanguíneo a su hermano a través de la placenta compartida. El bebé que pierde la sangre se denomina “donante” y el que la recibe “receptor”.

En cuanto fueron diagnosticados, la mamá gestante fue ingresada de inmediato en el hospital y fue sometida a una cirugía. Sin embargo, las pequeñas eran muy precoces para nacer. Obviamente, sus padres se sintieron terriblemente asustados ante esta eventualidad. Durante todos aquellos días se hizo un seguimiento continuo a través de escáner para comprobar que las pequeñas se encontraban en buen estado.

No fue hasta la semana número 29 (momento a partir del cual los bebés pueden sobrevivir fuera del útero recibiendo cuidados especiales) que se realizó una cesárea de emergencia. La sorpresa fue mayúscula cuando los médicos y los papás vieron que las niñas estaban dentro del vientre (y cuando las sacaron) totalmente abrazadas la una a la otra.

Afortunadamente las niñas están sanas y salvas y nacieron pesando un kilo cada una, aunque por el síndrome que padecieron durante la gestación necesitaron recibir muchos cuidados durante su primer mes de vida.

Los padres declararon: “Estaremos siempre en deuda con la madre gestante y no podemos agradecerle jamás semejante regalo de dos preciosas vidas. No hay palabras para poder decir lo agradecidos que nos sentimos”.