Ves el perfil de un chico en Grindr y desde el primer momento te sientes atraído por él. Tiene la apariencia de ser bastante masculino: Tiene barba, unas facciones muy definidas y es bastante velludo. Tu atracción por los hombres masculinos te hace sentir de forma inevitable curiosidad por él, entonces decides que quieres conocerle. Le envías un match y entras en su perfil. Tiene una gran cantidad de fotos y no sabes en cuál de ellas te parece más atractivo.

Le envías un mensaje privado para quedar con él en persona, también le dices que te gusta. Todo parece ir bien porque él te contesta que puede quedar el próximo viernes y fijáis una hora y un lugar. ¡Tú también le has gustado! Poco después te das cuenta de que incluso tiene un canal de Youtube y piensas que es la oportunidad perfecta para conocerle antes del viernes. Haces click en el link hacia su canal con grandes expectativas, entonces ves que es muy atractivo y físicamente tiene todo lo que te atrae de un chico. Sin embargo, también te das cuenta de que tiene una voz fina, es amanerado y un apasionado del mundo drag.

Automáticamente esto te genera rechazo y te das de bruces con la realidad. Decepcionado le dices «Acabo de ver tu canal de Youtube» y acto seguido continúas: «Lo siento, pero no puedo quedar el vienes. He quedado con mis amigos del máster». Él capta el mensaje, sabe que acabas de descubrir que tiene pluma y que por eso has puesto una excusa y eludido la quedada. Tú sin mucho interés respondes: «Busco hombres masculinos». Ahí se acaba vuestra conversación. Esto fue lo que le ocurrió al Youtuber Parodi Paradise.

¿Podemos considerar esto plumofobia? En el siguiente vídeo podemos ver la realidad a la que se enfrentan muchos hombres gays en su día a día. El rechazo directo que sufren por parte de otros hombres por ser ellos mismos. ¡Nos encantan las reflexiones de este Youtuber! ¿Tú qué opinas?