La moda es algo cambiante, efímero y con fecha de caducidad. Esto cada vez es más evidente y las tendencias son más perecederas y pasan de moda especialmente rápido. No importa si hablamos de tendencias en el vestuario, peinado o en otros sectores lifestyle como la gastronomía o el turismo.

Ellos también comparten un rasgo común: Sus tendencias cada vez duran menos. Lo que hoy es tendencia mañana es historia. Todo lo que se impone llega de una forma realmente rápida pero desaparece también a la misma velocidad.

Sin embargo, también existen excepciones. Hay ocasiones en las que una tendencia se resiste a desaparecer y perdura más tiempo de lo normal. Cuando esto ocurre, se nos hace imposible no prestarle especial atención. Algo así ocurre con la moda de la estética hipster, esa tribu urbana que ha marcado la última década.

Sin embargo, es cierto que esta estética (barbas, camisas a cuadros, tattoos…) hace tiempo dejó de estar al alza. Hace ya cerca de cuatro años que los medios especializados en moda hablan de la muerte de lo hipster. Es un hecho, estamos asistiendo a su decadencia y hoy su estética ha vuelto a aquello que era antes de adquirir tanto éxito: algo marginal e independiente. Al menos eso es lo que podemos leer en más de un medio de moda.

Pero, ¿esto es así de verdad? Lo cierto es que no hay una respuesta unánime. Quizá sería más apropiado analizar qué está ocurriendo en las barberías. No hay un símbolo más claro de la estética hipster que la barba. En caso de que estuviésemos asistiendo, como muchos vaticinan, a la muerte de lo hipster deberíamos encontrar una caída en la demanda dentro de las barberías.

Sin embargo, esto no es así del todo. Según afirman varios especialistas, la barba con corte hipster sigue siendo una de las opciones más solicitadas, aunque ya no es la única.

Esto revela algo muy interesante sobre lo que ha ocurrido. La moda hipster está muriendo aunque con su aparición ha devuelto a la vida la barba del hombre como un elemento estético y estilístico. Podríamos decir que esta moda ha logrado normalizar el uso de barbas largas. La estética hipster ha logrado reinventar la barba como tal y los significados que la acompañan.

En el pasado, era asociada a conceptos negativos: Dejadez e incluso falta de higiene. Hoy su significado ha evolucionado y se ha desprendido de sus acepciones pasadas para empezar a asociarse con la intelectualidad. Hoy un hombre con barba larga resulta masculino, elegante e incluso culto e interesante.

Podemos encontrar en realidad, una enorme variedad de opciones y subtipos en lo que se refiere a llevar barba. Desde formas ultradefinidas y cortas que se mimetizan con los cortes de pelo, hasta melenas frondosas, largas y salvajes. Además, la perilla por ejemplo ha vuelto a resurgir aunque por supuesto sin robar el protagonismo de la barba.

Puede que ya no se lleve de forma masiva el estilo hipster en cuanto a barba pero esto ocurre porque la tendencia se ha diversificado y aunque lo hipster muere la barba (que fue traída por dicha tendencia) no lo ha hecho, ni lo hará. Al menos no hasta dentro de mucho tiempo.

Como resumen… podemos afirmar que no. La barba no ha desaparecido. Se ha adaptado a las nuevas corrientes estéticas.