Los ganadores de Eurovisión estaban protagonizando una actuación en Polonia, en el Festival Polsat SuperHit de Sopot, cuando decidieron cerrar el show con un beso gay y decir las siguientes palabras:

“Estamos convencidos de que todo el mundo debe hacerlo sin miedo. Todo el mundo debe ser completamente libre de ser quien quiera. Gracias, Polonia. El amor nunca está mal”.

Poco después, el artista Måneskin hizo una publicación en Instagram en la que agregaba: “Igualdad de derechos para la Comunidad LGBTQIA+” acompañado de la bandera arco iris. Al momento una avalancha de fans inundaron la publicación de comentarios emocionados de que hubiesen hecho tal cosa en un país como Polonia. Un lugar, en el que desgraciadamente las cosas cada vez se están poniendo más difíciles para la comunidad LGBT.

“ESTOY GRITANDO MUY FUERTE. SÍ, SÍ, SÍ, SÍ!!!!”, comentó NikkieTutorials. Muchos otros continuaron un coro bañado de realidad: “¡Queremos ser libres en este país, queremos ser quienes queremos ser de verdad!”.

Y es que, Polonia ha estado recientemente en el ojo del huracán cuando se declararon “zonas libres de LGBT”, al más puro estilo nazi de los años 40. Sin embargo, afortunadamente, gracias a la constante presión internacional, las cosas cambiaron, muy tímidamente eso sí, porque poco después ganó las eleciones Andrzej Duda. Un político que arremetió constantemente contra las personas LGBT durante el transcurso de su campaña electoral.

Los ataques directos contra el matrimonio igualitario o la adopción fueron una constante en sus discursos. Además, una de sus promesas más espantosas fue imitar la ley de propaganda gay rusa para, según él, “prohibir la propagación de la ideología LGBT”.

Hace poco, de hecho, se ha implementado un proyecto de ley que prohíbe la adopción a las personas LGBT, especialmente a los hombres gays (solteros o casados) con unas políticas censoras (con medidas como analizar e investigar el historial sexoafectivo de los padres potenciales) y que atacan directamente el derecho fundamental al honor y a la intimidad.