Fueron dos los estudios se publicaron en la revista científica JAMA Dermatology en EE.UU. Ambos llegaron al a conclusión de que las personas gays, lesbianas o bisexuales, son más propensos a tener cáncer de piel. Fueron exactamente 845.264 participantes, que se presentaron como gays, bisexuales o lesbianas. Y los datos encontrados parecen esclarecedores, aunque no se sepan las razones concretas de este hecho.

Uno de los motivos especulado por uno de los autores del estudio, comenta que las camas de bronceado pueden ser influyentes en este aspecto. Aunque es posible que no sea el único, ya que en el segundo estudio también se determinó que las personas que no están conformes con su género, también tienen más probabilidades de tener un cáncer de piel.

Los datos que revelan que son más propensos 

En los datos recogidos por el estudio podemos encontrar datos reveladores acerca de esto. Como, por ejemplo, que una persona bisexual, es un 48% más propensa a tener cáncer de piel, que una persona heterosexual. 

En un hombre gay, el estudio halló que el porcentaje era de un 28% más que el de un hombre heterosexual. Sin embargo, una mujer lesbiana tenía más o menos las mismas probabilidades que una mujer heterosexual. Pero la cosa cambiaba con una mujer bisexual, cuya posibilidad de tener un cáncer de piel era de un 22% más alta que una mujer hetero.

Posibles razones 

Se han especulado con varias razones para explicar estos datos. Uno de ellos es el que comentábamos antes, al usar camas bronceadoras de interior, la posibilidad de experimentar un cáncer es mucho más alta. Por ello, se recomienda no usarlas o usarlas con moderación, siempre protegiendo la piel con cremas solares, aplicándolas cada hora.

Pero no es el único motivo de esto, ya que también se contemplan razones biológicas. Los hombres bisexuales y gays tienen más posibilidades de contraer el virus del VPH (virus del papiloma humano). Algunas de las cepas de este virus están vinculadas con el cáncer de piel, con lo que puede ser un factor de riesgo.

Del mismo modo, en el estudio no contemplaron la posibilidad de tener VIH, virus que es más probable que cojan hombres gays o bisexuales y que al igual que el VPH, es otro factor de riesgo si hablamos del cáncer de piel.

El segundo estudio

En esta ocasión se seleccionaron a 860.000 personas. Aquí se incluían personas trans, hombres cisgénero y no conformes con su género, o lo que es lo mismo GNC. Revelando así que en los hombres cisgénero, el cáncer de piel es un 15% menos probable de contraer que en una persona GNC.

Aunque es cierto que hay una variable muy pequeña entre hombres y mujeres trans y hombres y mujeres cis. De hecho, supuso una sorpresa el que una persona GNC sea más propensa a tener este tipo de cáncer y quieren seguir investigando sobre esto.

Aunque eso sí, cualquier conjetura ahora mismo es pura especulación. Y los autores del estudio, como el doctor Arash Mostaghimi, director de la consulta dermatológica en el Hospital Brigham and Women’s en Boston; así lo confirma, esperando poder ahondar mas en el tema para esclarecer los datos.

Precauciones a tomar para evitarlo

Aunque no se sepan las razones concretas del hecho de que personas gays o bisexuales sean más propensas al cáncer de piel; Sí que podemos tomar algunas medidas para intentar evitarlo en la medida de lo posible. Y como comentan los autores del estudio, una de ellas pasa por las salas de bronceado y por cuidarse la piel lo máximo posible.

Ya que, está demostrado que estas salas pueden dañar gravemente la piel al ser muy agresivas, por lo que tratar de evitarlas puede ser importante. Del mismo modo, aplicar una crema solar de amplio espectro es imprescindible, mínimo con factor de protección 15 de forma diaria. Si estás muy expuesto al sol, la aplicación cada dos horas de la crema favorecerá mucho al no desarrollo de problemas de piel.

Por supuesto, evitar que la piel se queme también es importante, tomar el sol siempre con precaución. El quemado de la piel, aunque finalmente las zonas dañadas y rojizas se queden morenas, puede ser peligroso en varios aspectos. Por ello, evitar el sol del mediodía, siendo este el más potente, también es un factor determinante. Al igual que usar sombreros, gorras y gafas de sol con protección UV real, ya que los ojos pueden sufrir demasiado con el sol.

Por último, las revisiones en la piel deberían estar marcadas en tu agenda. Cualquier cambio en el color, manchas o lunares nuevos, son importantes que sean revisados por expertos dermatológicos. De esta forma evitaremos sorpresas desagradables y podremos seguir disfrutando del sol con cuidado, y de nuestra piel sana.