La alopecia se ha convertido en la pesadilla de muchos hombres, especialmente cuando sobrepasan la treintena. El promedio de edad en que la calvicie empieza a dejarse ver de una forma más clara es a los 35 años. De hecho, se manifiesta en dos de cada tres hombres y pasados los cincuenta años esta cifra aumenta hasta el 85% del total.

Muchas celebridades (por ejemplo John Travolta o Christian Gálvez) han tratado de ocultar sus problemas capilares recurriendo a pelucas, injertos y otras soluciones. Y es que tienen la total libertad de afrontar este cambio en su apariencia como quieran, aunque en realidad, detrás de estas medidas se enmascara una realidad. La vergüenza que supone para ellos quedarse calvo o que la gente descubra que sufre alopecia.

Sin embargo, esto no debería preocuparnos lo más mínimo. Y es que según un estudio desarrollado en la Universidad de Pensilvania (“Shorn Scalps and Perceptions of Male Dominance”) no deberías sufrir con la caída de tu pelo porque la calvicie es sexy. De hecho revela que los hombres calvos resultan más atractivos sexualmente y de hecho ligan más.

¿La razón? Según se resuelve, la calvicie hace que los hombres se vean más dominantes, masculinos y seguros de sí mismos. Sin duda se trata de virtudes que todos buscamos cuando queremos relacionarnos a un nivel más íntimo.

El estudio se llevó a cabo sobre tres muestras distintas y el funcionamiento fue súper sencillo. Se mostró imágenes de hombres calvos y de hombres con pelo para que las puntuaran con características. Frente a las imágenes de hombres buenas melenas los calvos arrasaron. La mayoría de personas (todas las que participaron sentían atracción sexual por el género masculino) coincidieron: Definían a los hombres calvos como «líderes», «hombres dominantes», «masculinos», «experimentados» o «interesantes».

Lo que décadas atrás resultaba un defecto para la mayoría, hoy es sin duda un acierto. De hecho, la calvicie ha llegado a convertirse en todo un estándar de belleza. Y es que los hombres que lucen su calvicie si complejos revelan una mayor seguridad en sí mismos, algo que desata pasiones.