Los hombres que cuentan con mayor grasa abdominal tienden a producir unos niveles elevados de estradiol, una hormona cuyo efecto inhibe la eyaculación. Así lo ha demostrado una investigación desarrollada por la Universidad de Erciyes de Turquía. En resumen, podríamos decir que los hombres obesos o con sobrepeso tienden a tener sesiones de sexo bastante más largas aunque tienden a practicarlo con menor asiduidad.

El estudio revela que los hombres con sobrepeso aguantan como mínimo un minuto y medio más que los hombres delgados durante sus encuentros sexuales.

De hecho, la presencia de unos elevados niveles de estradiol tiene un efecto muy parecido al que generan esas cremas diseñadas para reducir la sensibilidad genital y que, de hecho, derivan en una mayor necesidad de estímulos para alcanzar el placer. La media de los hombres delgados se sitúa en seis minutos, la de los hombres gordos en siete minutos y medio.

Los resultados se asocian también al problema de la eyaculación precoz aunque con una relación inversa. Los hombres que sufren de eyaculación precoz presentan una importante tendencia a la delgadez y los investigadores lo han asociado a una menor presencia de estradiol.