Eugene Caughey fue un coronel de las fuerzas áreas ampliamente condecorado y con más de 20 años de experiencia. Hasta que en 2014 tuvo que enfrentarse a varios cargos delante de un tribunal. Entre ellos el de violar a una mujer en Colorado y de cometer el delito de adulterio.

Porque en el ejercito de EEEUU el hecho de ser infiel en el matrimonio estaba penado con hasta un año de cárcel e incluso perder el derecho a pensión. Aunque sí es cierto que pocas veces se llegaba a penar, a menos que estuviera precedido de otros delitos, como es el caso.

Este juicio quizá no hubiera tenido mayor relevancia que otros similares, de no ser por la defensa que utilizó para librarse del delito de adulterio. Y es que su equipo de abogados comentó que la ley era discriminatoria para los heterosexuales. Ya que no contemplaba el hecho de que un homosexual pudiera ser adúltero, violando así los derechos constitucionales al discriminar.

Las personas gays en el ejército de Estados Unidos

Hace diez años, las leyes del ejército ni siquiera contemplaban la posibilidad de dar derechos a las personas homosexuales. No se les permitía estar con otro hombre e incluso tenían la obligación de reportarlo si se descubría uno. A esta política se le denominada ‘Don’t ask, don’t tell’ algo así como ‘No preguntes, no comentes’.

Esto cambió, sobre todo desde 2015 donde se legalizó el matrimonio sexual en todo el país. Pero todavía quedaba una cosa, y era implementar todas las leyes que ya existían, también para las personas gays. 

El adulterio también es delito para los gays

En un mundo lógico cabría pensar que cuando se expuso esa supuesta discriminación hacia los heterosexuales en el juicio de Caughey; las personas encargadas de redactar las leyes eliminarían por fin que la infidelidad fuera un delito. Lo primero, porque es meterse en la vida personal de la gente, y lo segundo porque las razones pueden ser muchas. Aunque algunas de ellas no eximan la parte negativa del acto.

Pero lo cierto es que vivimos en este planeta, y esto es el ejercito de los Estados Unidos. El condecorado coronel finalmente no pudo ser juzgado, ya que se le encontró muerto en su casa, después de cometer suicidio. Pero la idea de su defensa sí que perduro. 

Según Eugene R. Fidell, experto consultor de la justicia militar en la facultad de Yale; comentó que era la primera vez que alguien exponía la discriminación de esa manera en un tribunal militar. Continuó diciendo que era momento de actualizar el código penal, dejando el delito de infidelidad o adulterio en una falta.

Por supuesto, el ejercito hizo caso omiso al consejo de R. Fidell y de otros expertos en la materia. Pero sí que estuvo de acuerdo en que debían actualizarse sus leyes. Y es lo que hicieron, teniendo a día de hoy el adulterio aún como un crimen, pero con otros matices.

El nuevo reglamento

La antigua ley solo reflejaba el adulterio como el acto sexual que incluía una penetración vaginal. A esto es a lo que se agarraron en la defensa, ya que, si no hay vagina, entonces no podía existir el adulterio. Pero esto ha cambiado ahora, adaptado a los nuevos tiempos, las leyes pasadas, aunque tenga poco sentido.

Actualmente se contempla como adulterio cualquier penetración vía vaginal, oral o anal. De este modo, las personas homosexuales ya no quedan exentas del delito de infidelidad, pudiendo pagar el mismo precio que cualquier otra persona.

Esta ley empezó a ser vigente ya el año pasado, pero a esta hay que sumar otras medidas que sí tienen más que ver con la modernidad. Por ejemplo, ahora está penada cualquier tipo de violencia contra la pareja, aunque no sea esposa o esposo.

Ya sea novia, novio, pareja de hecho o de cualquier otro tipo, la violencia sigue siendo la misma y el castigo por ella, también. En cuanto a cambios se refiere, estos han sido los más significativos desde la segunda guerra mundial.

Y hay más, ya que antes si se estaba separado y un soldado comenzaba otra relación, también se consideraba adulterio. Solo era valido si había un divorcio legal de por medio. Ahora, por suerte, esto ha cambiado, y sin importar la orientación sexual, si se está separado, se puede iniciar otra relación sin consecuencias negativas.

Todos estos cambios, se proponen para luchar más contra la agresión sexual, después de los muchos escándalos que han tenido entre las filas. Aunque el tema del adulterio se deja en segundo plano, sigue siendo importante el buscarlo, detenerlo y penarlo en la medida de lo posible. Ahora, tanto a heterosexuales, como a personas homosexuales.