La última campaña de Magnum se ha convertido en un tema de conversación. Probablemente, esto era el objetivo de la marca, pero ¿a cualquier precio merece la pena? A pesar de que la marca de helados ha creado en varias ocasiones campañas publicitarias tratando de dar visibilidad al colectivo LGTB, en esta ocasión no le ha hecho ningún favor.

Y es que la conceptualización de su última campaña es realmente… un fallo porque en realidad se trata de un discurso homófobo y además racista. Al menos así es como lo ha percibido una buena parte de los seguidores de la marca y es como lo han denunciado públicamente en redes sociales.

Y es que en el anuncio comparan el placer culpable de comer uno de sus helados con el hecho de ser encarcelado por amar a una persona del mismo sexo en países donde ser gay supone un delito con penas de prisión.

La campaña se ha lanzado a través de diferenters medios, entre ellos Spotify. En ella aparece la voz en off de un hombre que declara: «Un abrazo a mi novio, ese es mi placer culpable. En mi país, un simple abrazo al hombre al que amo podría llevarme a prisión durante más de diez años».

En la actualidad, enamorarse de una persona de tu mismo sexo continúa siendo un delito en 70 países entre los que se pueden encontrar penas de muerte.

Pero, si esta campaña intenta dar visibilidad a una injusticia social, ¿por qué se considera homófoba y racista?

En realidad asociar un «placer culpable» a la homosexualidad y al sabor de un helado tiene matices realmente clásicos y homófobos. ¿No os suena a pecado y a la manzana prohibida de la Biblia? Los creadores de esta campaña deberían prestar atención y comprobar que una relación homosexual no es cuestión de placer, al menos no sólo es cuestión de placer.

No se trata de sexo, la homosexualidad va mucho más allá. ¿Por qué emplear la palabra placer (y además culpable) para hablar sobre homosexualidad? En realidad estamos ante una asociación tradicional, clásica y una idea bastante heterosexual like this: El amor homosexual no es sino sexo entre personas del mismo sexo que no pueden evitar caer en la tentación y superar una mera atracción sexual.

Además también es racista porque señala únicamente la homofobia de un país oriental obviando países occidentales donde la homofobia también es un hecho. De alguna manera esta campaña nos dice que «la homofobia es sólo un problema del tercer mundo o de los países menos avanzados», algo que es mentira.

La homofobia es un problema global que se cuela también en las grandes metrópolis. Además, Se trata de hacer comercio de una desgracia social, una vergüenza como puede ser el asesinato legal de una persona por su homosexualidad… Para situar un helado en el centro de la escena y venderlo.