Mark Feehily, integrante del grupo de pop irlandés Westlife decidió salir del armario a los 25 años. Hoy, 16 años después, ha compartido su experiencia en el podcast de The Sun titulado “When I was 25”.

Según declaró, cuando se dio cuenta de que le atraían los hombres en su adolescencia experimentó un estado de culpa. Sus emociones le llevaron a vivir dentro del armario desarrollando de forma gradual una profunda homofobia interiorizada.

Cuando llegó un punto en el que no pudo más, decidió embarcarse en una terapia a través de un diario en el que poco a poco fue trabajando hasta lograr liberarse de la vergüenza. “Experimenté esa culpa. No soy el tipo de hombre que vive una mentira, sin embargo, en aquel momento lo estaba haciendo”.

“Supongo que, al final, el único que me estaba impidiendo a mí mismo salir del armario era yo. Pero no tenía idea cómo podría hacerlo. Decidí iniciar una terapia con una señora mayor, tendría la edad de mi abuela. Y hubo un momento en el que, por fin, ella me dijo: ‘¿Te das cuenta de que en realidad eres homófobo?‘.

En aquel momento aquel comentario me impactó y le dije algo así como “¿Qué? ¿Cómo te atreves? Si soy gay, ¿cómo puedo ser homófobo? ¿Es una broma? No puedo ser homófobo. Siempre he tenido miedo a las personas homófobicas, ¿ahora soy yo una de ellas?“.

“Y ese fue precisamente el punto de inflexión en mi mente. Me sorprendió mi propia homofobia interiorizada. En realidad ese es el mayor enemigo de los jóvenes gays. La opinión que tienen sobre sí mismos. No es la que los demás tienen sobre ellos. Si no la que ellos tienen“.

“Recuerdo que pensé, ‘esto es el colmo, no soy homóbo’, pero me di cuenta de que si en realidad quería cambiar aquello lo que tenía que hacer era salir del armario”.

Mark agregó que nunca había salido con hombres cuando vivió los años dorados del proyecto Westlife. La obsesión y el miedo a ser descubierto por la prensa lo paralizaron. Hoy ha compartido con el público su aprendizaje de aquella experiencia.

Ser gay no te define, pero al mismo tiempo es una parte importante de tu identidad. Y yo la tenía apagada o silenciada. Estaba encerrado, vivía la vida a medias. Fue más desagradable por el hecho de que al mismo tiempo contaba con todo el éxito y millones de fans gritando en los conciertos, comprando enormes cantidades de discos. Aunque lo hice público en 2005, salí del armario con mi familia en 2003 y con mis compañeros del grupo en 2004. Sé que hay estrellas del pop gay que aún hoy siguen siendo heterosexuales a los ojos del público. Y al mismo tiempo viven una segunda vida visitando locales privados gays. Yo no podría. Estuve muy asustado.