Que una persona LGTB ocupe un cargo de responsabilidad dentro del mundo de la política supone una noticia especialmente importante. Tradicionalmente, los hombres homosexuales que vivían fuera del armario se veían desplazados a la esfera de la marginalidad. La noche, las drogas, las prostitución y la delincuencia se veían como elementos del entorno “natural” de las personas LGTB. Pero, ¿por qué ocurría esto? Sencilla y tristemente porque se consideraba que la homosexualidad era una enfermedad mental y una elección consciente que atentaba contra la moralidad.

Como consecuencia, aquellos trabajos “de día” y “respetables” quedaban vedados y los hombres gays debían tomar una difícil decisión: O vivir en el armario para tener cierta estabilidad dentro de la sociedad, o vivir en libertad pero en un mundo marginal donde quedaban vulnerables y expuestos a todo tipo de peligros.

En este sentido, resulta especialmente sintomático que un hombre abiertamente gay ocupe cargos de responsabilidad dentro de la esfera política. Supone no sólo un reflejo de la evolución y el cambio, sino también nuevas perspectivas de cambio. Está claro que si dentro del aparato político y legal se encuentran personas LGTB (que conocen los problemas a los que se enfrenta la comunidad por experiencia propia), se tomarán medidas mucho más eficaces y existirá una influencia positiva de cara a la construcción de un sistema social más justo. En realidad, resulta muy difícil construir un sistema legal que proteja la diversidad, si dentro de su organización no existe tal diversidad.

Hoy queremos hablar de Nicholas Yatromanolakis. Este hombre se ha convertido en un símbolo de cambio dentro de Europa y el mundo. ¡Es el primer ministro de cultura orgullosamente gay!

Cuenta con 44 años y el último año ocupó el puesto de Secretario General de Cultura Contemporánea. Hoy, por fin ha conseguido dar un salto definitivo: ¡Es ministro!

A lo largo de la historia Griega no ha existido nunca un ministro homosexual, por lo que Nicholas se ha convertido en un símbolo.

Desde su juventud ha luchado muy duro por la causa LGTB y la búsqueda de una igualdad social real. De hecho, fue el fundador de su propia ONG desarrollada con la intención de apoyar a los refugiados e inmigrantes LGTB para insertarse en el mundo laboral.

Hoy las asociaciones LGTB celebran su elección con una enorme esperanza e ilusión. ¡Ya va siendo hora de abrir camino en el mundo de la política con personas LGTB!