Durante este break, hemos tenido la oportunidad de leer con más detenimiento algunos mensajes que nuestros lectores nos han enviado.

Hemos descubierto una reliquia del mes de febrero… ¡Sí! ¡De hace cinco meses! Y la verdad es que nos ha sorprendido tanto el mensaje que no hemos podido evitar hablar sobre ello. ¡Aquí lo tenéis!

«Hace dos meses conocí a un hombre alemán en un pub de Madrid. Es compañero de trabajo de un amigo muy cercano y ha venido a pasar aquí un año trabajando en la filial española de una empresa (hay posibilidades de que se quede a vivir aquí, aunque eso debería ser una decisión que tomase él). La cosa es que me lo presentaron y no hemos tenido lo que se dice una conversación fluida realmente porque él no habla español y yo no hablo alemán.

Ambos conocemos un poco de inglés, sobre todo él (yo tengo un nivel muy básico), por lo que nuestras conversaciones son súper limitadas. Desde que nos vimos sentimos un flechazo y aunque no podíamos manifestarlo a través de la palabra (no entendía ni una palabra de lo que decía), sí que era algo que ambos podíamos percibir, sobre todo a través de la mirada.

Esa misma noche nos besamos y sirviéndonos del traductor de google (literal) hemos hablado un poco más a través de whatsapp. Yo no puedo dejar de pensar en él y por lo que dice, él siente lo mismo. Mi pregunta es… ¿es posible que esto sea una relación estable? ¿Alguien tiene una experiencia similar? ¿Me podéis dar algún tipo de consejo?«.

Durante mucho tiempo nos hemos encontrado con barreras sociales, sólo por amar a una persona de nuestro mismo sexo. Y aún hoy tenemos que seguir luchando contra las barreras, los prejuicios y el maltrato social sistemático que en muchos lugares sigue sufriendo la comunidad LGTB. El idioma no es más que otra barrera que podemos encontrar en el camino hacia el amor. ¿Es posible superarla? ¡Claro que sí! Por aquí te dejamos algunos consejos:

Una relación gay multilingüe te supondrá un esfuerzo

La energía y predisposición son muy importantes a la hora de comunicarnos, y resultan más importantes aún en situaciones tan especiales como esta. Lo más recomendable es que la pareja se cite en un lugar y momento apropiados. Por ejemplo, es recomendable que la quedada se haga por la mañana o a lo sumo a media tarde.

Si la pareja multilingüe se reúne por la noche y después de un día agotador de trabajo, la comunicación será más difícil porque lo más probable es que ninguno de los dos cuente con las energías suficientes para comprender o hacerse entender. Los cerebros estarán más cansados, y probablemente los ánimos también. Además, el lugar en el que se produzcan los encuentros también tiene mucho que decir. Busca un lugar que inspire paz, ya sea en la privacidad de casa o en un lugar público que resulte tranquilo, como por ejemplo la terraza de una cafetería.

Es importante prestar especial atención a las circunstancias para que el mood de la pareja sea el adecuado. Ten en cuenta que mientras haya energías y ganas, habrá ánimos para comprender y a la vez mostrarnos más comunicativos y fáciles de entender.

Las relaciones gays multilingües pueden convertirse en algo especialmente mágico

Puede sonar extraño, pero lo cierto es que el hecho de estar separados por las barreras del lenguaje incita más a hablar. En realidad, sólo por esta circunstancia existirán muchos más temas sobre los que conversar y existirá una gran intención de entender y hacerse entender.

Enseñar un lenguaje y que te enseñen un lenguaje incrementará la interacción, la confianza y el nivel de compromiso con la pareja. Si por algo se caracterizan las relaciones gays multilingües es por contar con un extra de compromiso. De hecho, el no saber qué dice tu pareja y el hecho de escucharle hablar de una forma tan diferente a ti hará que surja más curiosidad, y un encanto súper atractivo y misterioso.

Haz del territorio tu aliado

El territorio y la exploración turística puede convertirse en una forma de vivir momentos especiales e iniciar conversaciones fáciles de procesar. Haz del territorio tu aliado. Si tu chico está en tu país de nacimiento haz de guía turística. ¡Muéstrale los rincones más especiales que estén al alcance de tu mano!

Si tú estás en el país de tu chico pídele que ejerza de guía turístico y si ambos estáis en un lugar foráneo, visitad juntos lugares nuevos o simplemente charlar sobre vuestras tierras enseñándoos cosas nuevas.

Establece puentes, aprende idiomas

Aprender un lenguaje intermedio puede ser la opción más recomendable. El inglés es un idioma bastante fácil de aprender y que puede ayudar a establecer un puente de comunicación. Sobre todo si tenéis idiomas muy diferentes, como por ejemplo el español y el chino, o el español y el alemán, el inglés puede convertirse en el puente perfecto para intercambiar información. Si no domináis el inglés apuntaos conjuntamente a un curso de inglés, esto os facilitará las cosas considerablemente.

A medida que podáis comunicaros con cierta soltura a través del inglés, entonces puede que llegue el momento para intercambiar conocimientos sobre vuestras lenguas natales. ¡Es el momento de aprender nuevos idiomas y cuentas con grandes razones para hacerlo!

Crea un lenguaje personal con tu chico basado en el lenguaje corporal

¿Y si creáis un lenguaje personal? El lenguaje gestual os será de gran valor. Podéis aprovechar el potencial del lenguaje corporal para establecer nuevos significados y formas de comunicación más personales. Elaborar un lenguaje gestual para hablar en clave sobre cosas que sólo vosotros podéis entender puede ser útil, pero también algo romántico. El resultado será una relación súper íntima, con mayor complicidad y cariño entre ambos.

¿Es amor de verdad?

Como puedes ver, mantener una relación gay multilingüe puede suponer todo un handicap y puede llevarte a cambiar buena parte de tu vida. ¿Esa persona es tan especial como para hacer dicho esfuerzo? Es el momento de que seas sincero contigo mismo porque si no lo eres no sólo perderás tu tiempo y tus energías en un proyecto que sabes que no funcionará, sino que también harás perder el tiempo a esa otra persona.

Si has decidido que sí, o mejor dicho, tu corazón lo ha decidido, lánzate a la aventura. Ten en cuenta que no es algo imposible y que de hecho existen muchas parejas multiculturales, lo cual es una prueba de que sí: ¡Funcionan!

Cuando el amor hace acto de presencia, todo lo demás no importa. Lo que parecen grandes obstáculos y fronteras imposibles de superar, se convierten en pruebas que el sólo el amor de verdad puede sortear.

¡Que viva el amor sin fronteras, sin prejuicios y sin barreras!