El amor ha existido toda la vida y no entiende de sexo, edad o raza. Sin embargo la comunidad LGTB lo ha tenido mucho más difícil. Estas personas tuvieron que convivir en un mundo en el que la violencia se mostraba a plena luz del día mientras que el amor debía expresarse en la más estricta clandestinidad. Y es que las consecuencias podrían acabar con sus vidas. Este mundo ha sido testigo de terapias médicas de conversión sexual que en realidad eran torturas, campos de concentración, asesinatos, abusos y arrestos por las propias fuerzas de seguridad del estado.

Era una época en blanco y negro donde la comunidad LGTB apenas tenía espacio para respirar. Aún así, estas parejas no dudaron en seguir a su corazón en contra de lo que el mundo pudiese decir. Es por eso que hoy se han convertido en una pieza fundamental de nuestra historia como sociedad y colectivo. La valentía de ser uno mismo en un mundo que trata de anularte a todos los niveles es probablemente uno de los legados más valiosos que nos han dejado los protagonistas de estas fotografías. Y es que sin esa valentía jamás podríamos haber abierto los ojos de la sociedad ante una realidad tan natural y real como cualquier otra.

Aquí tenemos la prueba de que por encima de cualquier prejuicio prevalece el amor. Y el amor no puede silenciarse con miedo, tampoco con abusos o persecuciones.

Además, estas imágenes son una prueba clara de que la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad han existido siempre. Seguramente hayas escuchado más de una vez a un mayor decir «esto en mis tiempos no pasaba» o «el movimiento LGTB es una moda«. Esta clase de comentarios son fruto de la ignorancia y una vez más, son aquellos homosexuales del pasado los que nos demuestran la verdad que todos percibimos de una forma clara dentro de nosotros.