El incidente tuvo lugar durante el festival del Carnaval, en Imotski, una ciudad pequeña del sur de Croacia. Durante el transcurso de la celebración se quemó en una plaza una estatua de gran tamaño. Esta estatua mostraba a una pareja de dos hombres besándose junto a un niño que representaba a su hijo. Todo esto entre aplausos y vítores del público que asistía a la quema. 

No es la primera vez que sucede algo similar en Croacia. En 2018 se quemó en el carnaval de Kastela un ejemplar de «Mi familia Arcoíris», el primer libro del país sobre familias del mismo sexo. 

Quema de un libro LGTB

Croacia pertenece a la Unión Europea desde 2013. Esto significa que tiene obligaciones jurídicas para promover los Derechos Humanos, entre los que se cuentan los relativos a la comunidad LGTBI+. Pero a pesar de eso existe todavía mucha homofobia en las comunidades más pequeñas y aisladas, como Imotski. 

La quema sucedió unas semanas después de que el Tribunal Constitucional de Croacia resolviese que las parejas homosexuales tienen derecho a adoptar niños igual que las heterosexuales. Hasta ese momento no había legislación sobre la adopción homoparental. Por otro lado, está permitido el matrimonio igualitario, pero como una figura jurídica distinta al matrimonio heterosexual. 

Por suerte, el presidente del país, Zoran Milanovic, no tardó en publicar su indignación por el suceso. «Un acto triste, inhumano y totalmente inaceptable», fueron las palabras con las que describió la quema de la estatua. Exigió una disculpa pública por parte de los organizadores del evento e incidió en la presencia de niños como asistentes. «El odio hacia los demás, la intolerancia y la inhumanidad no son ni serán una tradición croata», agregó en su declaración.

Los organizadores del evento defendieron el acto, afirmando que solo estaban respetando la tradición. Alegaron ante los medios que son conservadores y que un niño debe estar al cuidado de una madre. 

No fue el único político en manifestarse en contra. Arsen Bauk, diputado socialdemócrata, anunció que presentaría cargos contra la organización del carnaval. El ex primer ministro, Jadranka Kosor, fue duro en sus redes sociales al decir que los organizadores de Imotski «nos prenderían fuego a todos los que somos diferentes por diferentes razones».

Daniel Martinovic, el coordinador de Rainbow Families, espera que la policía y la fiscalía presenten cargos. En sus declaraciones afirmó que la sociedad no es todavía inclusiva y pidió más apoyo público para los eventos del Orgullo. Él achaca a la ignorancia la homofobia de las ciudades pequeñas y habla de la necesidad de mejorar el sistema educativo.