Olly Alexander, el actor de It’s a Sin, la serie que muchos interpretan como el legado de Queer as folk, intentó contenerse las lágrimas al descubrir la cantidad de hombres que se habían sometido a la prueba de VIH justo después de que se emitiese la serie. Según la organización Terence Higgings Trust, se batió un récord histórico.

“El poder de la televisión puede cambiar nuestras vidas. It’s a Sin es la serie más vista de Channel 4 y es como un tributo a aquellos héroes de nuestro pasado. Este programa ha llevado a que más personas que nunca se sometan a las pruebas de VIH durante la Semana nacional de la Prueba del VIH. Menudo Legado”.

Ante la noticia, el reparto se reunió en una videollamada a través de Zoom. Entre ellos, Alexander, que interpreta a Ritchie Tozer casi no ni articular palabra: “Estoy tratando de no llorar. Es increíble ver la respuesta de una forma tan inmediata por parte del público. Es un impacto cultural y una muestra de calor. Es una locura. Es muy raro que la televisión pueda generar tal efecto”.

Según declaró él mismo, en el pasado él era de lo adolescentes que hacía bromas sobre el SIDA cuando aún estaba en el armario. La serie ha sido creada por Russell T Davies y está inspirada en la pandemia de los años 80, en el inicio del terrible sida.

Alexander ha comentado que recibió su educación en una sociedad que estaba regulada bajo la Sección 28 de Thatcher, una ley homófoba que censuraba cualquier contenido relacionado con la homosexualidad dentro del entorno escolar. No fue suprimida hasta el año 2002 cuando el actor tenía tan sólo 13 años de edad.

“Recuerdo que tenía miedo de que me contagiasen de VIH si tenía relaciones sexuales. Siempre tenía eso en mi cabeza. Ese miedo a que pudiese ocurrir. Hay una gran vergüenza aún hoy, y aún lidiamos con el estigma. Entonces yo ya sabía que se atribuía únicamente a hombres gays y que era un blanco de bromas”.