Nacida y ubicada en Florencia y con tan sólo 22 años, hasta ahora su vida era completamente normal y similar a la de cualquier joven común. Sin embargo, las cosas en la vida de Malika Chalhy se han complicado mucho desde que se enamoró de otra chica y decidió hacerles conocedores de ello a sus pares (él marroquí y ella italiana).

No estaba segura de cuáles serían sus reacciones, así que para evitarse un mal momento decidió optar por escribirles una carta sincerándose. Hasta aquellos momentos Malika no había tenido pareja, por lo que esta chica es su primer amor, y era una mujer. De modo que es lesbiana.

Ya había valorado la posibilidad de que no reaccionasen bien ante aquella noticia. Pero en realidad, nunca se esperó una reacción tan negativa como la que tuvieron. Quizá esperaba que llorasen, se preocupasen o se molestasen momentáneamente (como ocurre con otros pares que al final acaban aceptando a sus hijos LGBT). Pero no fue capaz de imaginar que ocurría algo más allá de esos límites.

Cuando sus padres leyeron dicha confesión la expulsaron de casa sin una sola pertenencia. Además la amenazaron con matarla. “Si vuelves a casa te mataremos. Preferimos pasar 50 años en la cárcel que tener una hija lesbiana”. Esas increíbles declaraciones fueron acompañadas de otras como “Preferimos tener una hija drogadicta que una hija lesbiana. Otros padres tienen más suerte porque tienen hijos normales, solo nosotros apestamos así”.

A raíz e entonces la joven decidió pedir ayuda porque no tenía a quién recurrir. Su caso impactó a muchas personas y llegó a recaudar 138.000 euros para poder encontrar alojamiento, terapia psicológica para superar las heridas emocionales que le han causado sus padres, denunciar su caso ante la Fiscalía de Florencia y hacer donaciones a varias asociaciones que luchan por los derechos LGBT.