Suecia ocupa el décimo lugar en la lista de países que cumplen con los objetivos planteados en el Informe anual sobre los derechos LGBTI en Europa. Que esta sea su posición entre 49 países es definitivamente algo que se debe aplaudir.

Pasando por la aprobación del matrimonio homosexual en el año 2009, esta vez Suecia es tendencia tras anunciar su próxima acción pro LGTB con una inversión de 1.7 millones de coronas suecas, lo que equivale a 175 mil dólares. Este dinero proviene del Fondo de Herencia Sueco, un organismo encargado de la administración del dinero que dejan como herencia los suecos que mueren sin dejar testamento ni familiares. El presupuesto ha sido aprobado para la financiación de un programa de lectura de cuentos para niños y personas con discapacidades. Pero… ¿Qué tiene de especial?: Estos cuentos son leídos por Drag Queens.

Kulturföreningen Mums es una asociación independiente ubicada en Estocolmo, cuyo objetivo es dar un mayor relieve sobre temas sobre diversidad, igualdad y LGBTI en la cultura sueca. Esta asociación será la principal receptora de dichos fondos. La Fundación del patrimonio de Suecia espera que con este proyecto se conviertan los clásicos cuentos de hadas en un completo espectáculo, basándose en las necesidades del grupo objetivo.

Cada vez más, los shows de drag queen ganan visibilidad y han comenzado a entenderse como una forma divertida de ver la diversidad y celebrarla. De hecho ese será el mensaje principal de esta acción. De este modo se le dará a los niños un espacio para ver a personas que no siguen los estándares de género mayoritarios, logrando normalizarlos desde la infancia. Cabe destacar que este proyecto es propuesto y establecido sin intenciones de influir en los niños, al contrario, la idea es mostrarles que el cuento de hadas que va a ser leído por una drag queen es exactamente el mismo que puede pedir en la biblioteca y leer por sí mismo.

La hora de los cuentos de drag queens es una iniciativa que se dio a conocer en la ciudad de San Francisco, convirtiéndose rápidamente en un fenómeno global y de gran popularidad. Sin embargo, del mismo modo que ha tenido una gran popularidad y receptividad, también ha recibido una enorme cantidad de reacciones negativas, algo muy habitual cada vez que se plantean proyectos de este tipo . Nos encontramos por tanto, con otro pequeño paso en un extenso camino a través de la lucha que conlleva la aceptación de la diversidad en la identidad de género a nivel mundial.