Vas con tu novio de compras, decidís probaros la misma prenda, sin embargo a ti no te queda igual que a él. Y tú con cara de tonto te preguntas ¿Por qué? Y piensas “si yo estoy súper estilizado”. No te culpes. Se debe a la morfología de tu cuerpo y si, es verdad, que no todo nos queda bien. Y es que debemos aprender a amoldarnos a nuestro físico para sentirnos cómodos con nuestro vestuario.

Hoy vamos a ver las claves que necesitas para verte espectacular, potenciar tus puntos fuertes y verte más proporcionado. ¡Empecemos!

La psicología constitucional es una teoría que estudió el psicólogo norteamericano William Herbert Sheldon asociando los tipos de temperamento con el cuerpo humano. En su estudio, propuso calificar el físico según las tres capas germinales del desarrollo embrionario. Según esta clasificación somática estos son los tipos de cuerpos que existen:

Cuerpo ectomorfo

Destaca por su constitución ósea delgada, con masa muscular por debajo de la media y con un metabolismo acelerado, por lo que es más difícil coger peso. Consumir carbohidratos puede ser apropiado porque ayuda a coger algo de peso y masa muscular extra.

Cuerpo endomorfo

Es propio de metabolismos lentos que, al contrario de lo que ocurre en el anterior, las grasas tardan más en quemarse y se acumulan fácilmente en el cuerpo. Su aspecto es redondeado, abdomen de gran volumen y extremidades cortas. No tomar azúcar y llevar una dieta sana además de realizar ejercicio habitualmente les facilitará quemar esos kilos de más.

Cuerpo mesomorfo

Es el punto medio entre el ectomórfico y endomórfico. Poseen un metabolismo muy regulado y lo suficientemente rápido como para digerir las grasas sin que se acumulen en exceso. Sus huesos son de dimensiones promedio, hombros anchos, cintura delgada y forma atlética. Pueden comer casi de todo sin engordar, manteniéndose en su peso ideal.

Geometría y vestuario

La forma geométrica de tu silueta también es un importante factor a tener en cuenta para saber qué nos favorece más. Sabiendo esto, sabremos qué partes debemos resaltar y cuáles atenuar. Debes tener en cuenta que influirán muchos factores: hábitos alimenticios, dieta, ejercicio y por supuesto la genética: 

Cuerpo óvalo

Su aspecto se centra en que es circular, es decir, el cuerpo manzana. Es el más curvy, por lo que debemos buscar la forma de alargar el torso y ensanchar los hombros. Busca proporción apartando la vista de la zona central, dando importancia a la parte superior y desechando la idea de la ropa grande ya que te verás desproporcionado.

Las rayas verticales serán tus grandes aliadas, ya que ayudan a estilizar y te harán percibirte más delgado. No uses cinturones muy anchos ya que acentuarán tu cintura.

Cuerpo rectángulo

Se caracteriza por tener el mismo ancho de hombros que de caderas, por lo que buscarás prendas que ensanchen tus hombros tales como hombreras y chaquetas de solapas grandes para crear un “efecto óptico” más masculino.

Una camisa debajo de un jersey de punto podrá dar volumen a tu torso y te ayudará a lucir más proporcionado.

Cuerpo trapezoide

Es el tipo de cuerpo más proporcionado y al que todo le sienta bien. Hombros anchos, pecho musculoso y cintura ligeramente más reducida.

Este cuerpo no tiene restricciones. ¡Adelante para dar rienda suelta a tu imaginación!

Cuerpo triángulo

Zona abdominal y caderas muy prominentes. Es importante cuidarse, retirar los dulces de la dieta y realizar ejercicio físico suave. Es necesario resaltar la zona de los hombros ya que suelen ser más estrechos que las caderas.

Las chaquetas acolchadas en la parte superior y las rayas horizontales te darán la amplitud de hombros que necesitas. Los colores oscuros en tu mitad inferior te ayudarán a atenuar volúmenes.

Cuerpo triángulo invertido

Ancho de hombros y estrecho de caderas, para equilibrar es recomendable utilizar pantalones de pinzas y rectos, así como nada de hombreras. Un cinturón ancho o con estampados balanceará tus proporciones de forma justa.

Las chaquetas cruzadas también son muy buena opción. Evita utilizar pantalones demasiado estrechos ya que generarás el efecto contrario.