El trabajo puede ser una auténtica fuente de estrés si no logramos conciliar nuestra vida personal y laboral. Existen, por desgracia, muchos sectores donde las personas que pertenecen al colectivo LGTB+ no están bien valoradas y son blanco continuo de acoso por parte de sus compañeros. La discriminación laboral y el mobbing causan depresión, ansiedad, absentismo laboral y hasta la renuncia al puesto que tanto nos gustaba en un principio. 

A pesar de que nos esforcemos por lograr tener mayor visibilidad y reconocimiento dentro de la sociedad, la realidad a veces es muy diferente. Las personas homosexuales, según varios estudios, tienen mayores problemas a la hora de acceder a puestos de trabajo y también son un blanco fácil de acoso. En el caso delas personas transexuales, por ejemplo, generalmente son víctimas de estereotipos, comentarios desagradables, prejuicios e incluso agresiones. 

Debemos trabajar con el objetivo de conseguir un clima laboral inclusivo, donde todas las personas sean recibidas sin importar su orientación o condición. Nadie debe esconderse “dentro del armario”, sino que debemos tener nuestra identidad tan privada como nosotros decidamos, no como nos impongan otros. Al final todo se reduce a compartir aquella información sobre nosotros mismos que queramos y con quien queramos, sin tener miedo a las represalias por parte de nuestros compañeros. 

Tenemos el mismo derecho que cualquier otro ser humano a contar nuestras vivencias, a hablar sobre nuestras parejas o a tratar cualquier tema relacionado con nuestra vida personal si existe un clima laboral que potencie ese tipo de conversaciones. A fin de cuentas, dentro del trabajo acabamos estableciendo un gran número de amistades que perdurarán incluso si cambiamos de empleo, por lo que estas deben conocernos tal y como somos. 

Con el artículo de hoy queremos mostrar diferentes estrategias que pueden llevarse a cabo para fomentar el conocimiento y el respecto por nuestro colectivo. Pretendemos que las personas que están a nuestro alrededor y que tienen dudas o hacen comentarios en voz baja puedan, al fin, dejar de ser una fuente constante de incomodidad. En casos graves recomendamos siempre acudir al responsable de recursos humanos para que se ponga fin a cualquier situación que sea denigrante. 

Dialoga siempre con educación

Establecer diálogos sobre temas relacionados con la comunidad LGTB+ puede ayudar a resolver dudas de tus compañeros de trabajo sobre aspecto que desconocen. Asimismo permite que se comenten noticias de actualidad sobre los derechos del colectivo con el objetivo de conocer el punto de vista de otras personas. 

Siempre que intentes establecer un diálogo o conversación en grupo sobre estos temas, acepta que no todo el mundo va a opinar lo mismo que tú. Intenta averiguar los motivos que se esconden detrás de estos pensamientos, si se deben a una falta de conocimiento o a prejuicios. Es importante no perder los nervios y comprender que no podemos cambiar a todo el mundo.

 Mostrar una actitud despectiva hacia quienes opinan diferente provocará un ambiente de trabajo hostil y desagradable para todo el equipo. No se trata de hacer que todas las conversaciones versen sobre lo mismo, pero sí puedes aprovechar charlas anteriores para sacar un tema que te interese comentar. Es muy importante saber buscar el momento adecuado para tener estos intercambios de opiniones. 

Fomenta la igualdad en todos los ámbitos

A pesar de que la homosexualidad esté “aceptada” en España, el mundo laboral puede llegar a ser muy diferente. Encárgate de organizarte junto a tus compañeros para obtener siempre los mismos derechos laborales que cualquier otro empleado, sin permitir las discriminaciones. Por ejemplo, si tenéis seguro privado que incluye a la pareja, asegúrate de que también ocurra lo mismo si eres homosexual. 

Cualquier persona se sentirá más cómoda dentro de un ambiente laboral donde sienta que tiene los mismos derechos y oportunidades que los demás. Incide en el aspecto de tener políticas de no discriminación, abordando elementos como el lenguaje, exigiendo sanciones por no respetar la orientación de cada uno y haz que cada trabajador se sienta seguro dentro de su puesto. 

No obligues a otros a hablar sobre su orientación

La orientación sexual de cada persona es algo privado y personal. Esto implica que no podemos obligar a otras personas a que comenten sus preferencias o sus parejas. En este caso, lejos de ofrecer un discurso reivindicador y que culpabilice a nuestro compañero, lo mejor que podemos hacer es apoyarlo y respetarlo

En cualquier caso, sí es una buena estrategia interesarse por los motivos que llevan a alguien a ocultar su opción sexual. ¿Lo hace por miedo a las represalias? ¿No ha terminado de aceptar su orientación? ¿O simplemente quiere mantener su vida privada al margen del entorno de trabajo? Según cual sea la respuesta puedes tomar unas medidas u otras. En el primer supuesto, dedícate a trabajar políticas de tolerancia; en el segundo puedes ofrecerle apoyo y seguridad, mientras que en el último solo te queda aceptarlo con una sonrisa. 

Ponte en contacto con profesionales dispuestos a impartir formación

Se ha dicho en muchas ocasiones que el miedo lo genera el desconocimiento. Con el fin de fomentar un clima inclusivo en el trabajo, una buena opción sería consultar con tus superiores la posibilidad de organizar una charla con profesionales que aborden estos temas para resolver dudas y para trabajar el buen clima de trabajo. 

Seguramente existan asociaciones en tu ciudad destinadas a reivindicar los derechos del colectivo LGTB+ y probablemente cuenten con psicólogos o trabajadores sociales especializados en estos temas. Trabajar con ellos mediante dinámicas, resolución de dudas y actividades variadas facilitará que se suavice el entorno laboral y ayudará a comprender a otras personas más cerradas lo similares que somos todos. 

Relaciónate con tus compañeros de trabajo dentro y fuera del trabajo

Si lo que quieres es que tus compañeros de trabajo sepan cómo eres y te acepten, tendrás que relacionarte con ellos de la forma más natural posible. Abre la puerta y muéstrate dispuesto a ser un amigo más dentro y fuera del entorno laboral. Es importante saber sobre este tema que conviene respetar ciertos tiempos: no se trata de presentarnos y comenzar a hablar sobre temas gais y lésbicos. Somos personas complejas con diferentes intereses. 

Una vez tengáis confianza, es probable que tus compañeros tengan dudas que quieran resolver con alguien que vive la realidad de pertenecer a una sociedad que condena partes de tu estilo de vida. Ofrécete, siempre dentro de los límites que consideres necesarios, a resolver esas cuestiones que inquietan a otros. Recuerda siempre que debes ser tú mismo en todo momento, sin tener que ocultarte y sin tener miedo. Los demás agradecerán la naturalidad y que estés dispuesto a hablar sobre cualquier cosa. 

Respeta los límites de los demás

Este punto es muy importante. Si buscamos que los demás respeten nuestras decisiones personales, nosotros tenemos que ofrecer exactamente lo mismo. Pueden producirse casos donde tengas compañeros que no quieran saber tu opinión o que no estén interesados en hablar dentro del entorno laboral sobre la situación de la comunidad LGTB+. 

Si observas que alguien se muestra incómodo o molesto con estas conversaciones, te invitamos a indagar sobre los motivos que generan esta conducta preguntando en algún momento en el que os encontréis solos. Acepta su opinión –siempre que esta no sea ofensiva o atente directamente contra ti- y respeta los deseos de los demás. Nosotros mejor que nadie sabemos lo duro que es que traten de imponernos algo a la fuerza, así que no caigamos en el mismo error. 

Sé profesional

No podíamos finalizar este artículo sin destacar algo tan importante como la profesionalidad. Dentro del ámbito laboral hemos sido contratados con un propósito según el puesto que desempeñemos. Aunque persigamos conseguir un clima inclusivo dentro de nuestro sector, nunca podemos dejar de lado nuestros deberes o perderemos el respeto de nuestros compañeros y nuestros superiores, además del empleo. 

Hay que tener en cuenta que nada se consigue de la noche a la mañana, por lo que implicará tiempo y esfuerzo lograr que el ambiente dentro de nuestro puesto de trabajo sea el que nos merecemos. Como todo en la vida, aconsejamos tener paciencia y trabajar dando pasos pequeños que nos acerquen a nuestra meta, sin imponer nuestras peticiones y sin pisotear a nadie. 

No todas las personas quieren ser educadas ni todo el mundo va a tener la misma opinión que nosotros, pero siempre es bueno tratar de encontrar puntos en común que hagan nuestro trabajo mucho más cómodo para todos. Si alguien quiere seguir informándose, recomiéndale otras fuentes de información –como este blog, por ejemplo-. Esfuérzate aportando tu grano de arena para hallar un clima donde todas las personas se sientan cómodas y aceptadas.